ByteDance, propietario de TikTok, vendió la mayor parte de la empresa en Estados Unidos a un consorcio de inversionistas no chinos para evitar su prohibición, tras años de presión política, advertencias de seguridad nacional y la intervención directa de Donald Trump.
TikTok anunció que su empresa matriz china, ByteDance, alcanzó un acuerdo para crear una nueva entidad estadounidense, con lo que pone fin a una disputa legal y política que se arrastró por seis años. El objetivo central era cumplir con la ley federal aprobada en 2024 que exigía la separación de ByteDance o la salida definitiva de la aplicación del mercado estadounidense.
El nuevo TikTok de Estados Unidos estará controlado en más de 80% por inversionistas no chinos. Entre ellos destacan Oracle, el fondo MGX de Emiratos Árabes Unidos y la firma capital Silver Lake, además del vehículo de inversión personal de Michael Dell. Adam Presser, exjefe de operaciones de la plataforma, asumirá como director ejecutivo en Estados Unidos, mientras ByteDance conservará una participación inferior al 20%.
El acuerdo busca disminuir vínculos con China y atender las preocupaciones de seguridad nacional expresadas por Washington, que durante años alertó sobre un posible uso del algoritmo para vigilar o manipular a más de 200 millones de usuarios estadounidenses.
La presión política fue constante. Desde 2019, universidades, fuerzas armadas, el Congreso y tanto Donald Trump como Joe Biden impulsaron intentos para bloquear la aplicación. Trump, en 2020 amenazó con vetarla, finalmente terminó firmando en septiembre pasado la orden ejecutiva que dio luz verde al acuerdo, luego de retrasar varias veces la aplicación de la ley ya como presidente de su segundo mandato.
Expertos y usuarios cuestionan si los nuevos propietarios modificarán el algoritmo o si ByteDance seguirá influyendo en el contenido, ya que conservará la propiedad del sistema de recomendación y lo licenciará a la nueva empresa. Críticos advierten que esto podría no cumplir plenamente la exigencia legal de romper toda relación operativa,
Algunos de los inversionistas mantienen vínculos cercanos con Trump, como Larry Ellison, fundador de Oracle, lo que ha despertado rumores sobre una posible inclinación del contenido hacia posiciones afines al gobierno.
Así, el acuerdo salva a TikTok de una prohibición inminente, pero no cierra el debate. Para analistas como Michael Sobolik, del Instituto Hudson, la plataforma seguirá bajo supervisión; la aplicación permanece en línea, pero la discusión sobre independencia tecnológica, influencia política y seguridad nacional en la era digital está lejos de resolverse.

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