Mientras millones esperan espacios para vivir el Mundial 2026, en la alcaldía Miguel Hidalgo la puerta se cierra. El alcalde Mauricio Tabe no sólo rechaza los Fan Fest, también condiciona cualquier posibilidad a que el Gobierno capitalino pague todo, ¿desquite político tras no concretar su propio evento en Parque Lira?
Mauricio Tabe ha decidido poner freno total a los Fan Fest del mundial 2026 en la alcaldía Miguel Hidalgo. Su argumento es directo: “no hay dinero, no hay personal, no son un salón de fiestas”. Pero detrás de esa negativa hay un cuestionamiento inevitable, ¿se trata de una reacción política disfrazada de autoridad?
El alcalde asegura que organizar eventos masivos de esa magnitud sobrepasa por completo las posibilidades de su administración. Habla de un faltante de 182 millones de pesos y de una estructura insuficiente para garantizar seguridad y servicios. Sin embargo, su postura queda en cerrar la puerta por completo.
Asimismo, emite la responsabilidad total al Gobierno de la Ciudad de México “ Si quieren Fan Fest, que lo paguen ellos”. Una exigencia que suena más a un ultimátum que a coordinación institucional, como si el evento no fuera una oportunidad compartida, sino un problema ajeno al que quiere deslindarse.
La negativa surge luego de que hace unos meses, su propio proyecto, un evento temático de “Alicia en el País de las Maravillas” en Parque Lira fuera cancelado, ¿casualidad o reacción? La coincidencia refuerza la sospecha de que el alcalde está pasando factura.
Tabe opta por bloqueo en vez de una colaboración sin respuesta inmediata. No hay alguna negociación visible y sin intenciones, sólo existen condiciones: si no paga el gobierno central entonces no se hace. Él no quiere ser el que recoja la “basura” ni el que termine arreglando “pleitos”.
Cuando la política se convierte en terreno de desquites, los eventos se cancelan, los espacios se cierran y las oportunidades se pierden. Y entonces la pregunta ya no es quién paga, sino quién asume el costo político de decirle que no a los ciudadanos; mientras otras alcaldías se preparan, la Miguel Hidalgo construye un muro que parece más político que operativo.

Deja un comentario