Autoridades de ambos países pactaron acelerar acciones coordinadas para desmantelar redes criminales, reforzar la seguridad fronteriza y combatir delitos que afectan a millones de personas a ambos lados de la frontera.
Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron fortalecer y acelerar su cooperación en materia de seguridad para enfrentar de manera conjunta a los cárteles del narcotráfico, el robo de combustible (huachicol), el tráfico de armas, la migración irregular y otras amenazas vinculadas al crimen organizado transnacional. El compromiso se concretó durante una reunión bilateral celebrada este viernes en la Ciudad de México, en la que participaron representantes de 15 agencias estadounidenses y sus contrapartes mexicanas.
De acuerdo con un comunicado difundido por la Embajada de Estados Unidos en México, el encuentro se realizó en el marco del Grupo Bilateral de Implementación (BIG) y tuvo como objetivo impulsar “resultados inmediatos y de gran impacto” en temas prioritarios para ambas naciones. La representación diplomática destacó que la colaboración entre los dos gobiernos puede generar avances históricos cuando existe coordinación y objetivos compartidos.
Entre los temas centrales abordados durante la reunión estuvieron el combate al crimen organizado, la interrupción de las rutas de tráfico de drogas y armas, el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, así como las estrategias para frenar el huachicol y atender los flujos de migración irregular. También se discutieron nuevas amenazas utilizadas por grupos delictivos, entre ellas el uso de drones y tecnologías emergentes para actividades criminales.
La embajada estadounidense aseguró que ambos países están implementando medidas rápidas y decisivas para debilitar a las organizaciones criminales que operan en la región. Asimismo, destacó que la nueva etapa de cooperación busca traducirse en acciones concretas que permitan mejorar la seguridad, reducir la violencia y proteger a las comunidades afectadas por las actividades ilícitas.
Como parte de los acuerdos, México y Estados Unidos reafirmaron su compromiso de mantener reuniones periódicas para evaluar avances y fortalecer los mecanismos de coordinación. Las autoridades coincidieron en que la seguridad regional requiere esfuerzos permanentes para combatir la corrupción, la intimidación y las estructuras criminales que amenazan la estabilidad y la prosperidad de ambos países. La meta, señalaron, es garantizar que los ciudadanos de las dos naciones puedan vivir en paz y con mayores condiciones de seguridad.

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