El presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció que Rusia enfrenta una escasez de combustible provocada por los ataques ucranianos contra infraestructura energética, aunque aseguró que la situación aún no es crítica.
El presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció que Rusia atraviesa una “cierta escasez” de combustible como consecuencia de los constantes ataques de Ucrania contra instalaciones energéticas. El mandatario afirmó que el problema “no es crítico”, pero admitió que los bombardeos han afectado la infraestructura del país.
Putin señaló que una de las prioridades de su gobierno será reforzar la defensa aérea y garantizar el suministro de combustible, especialmente en Crimea, donde las autoridades suspendieron la venta de combustible a particulares y aplicaron cortes de electricidad tras una nueva ola de ataques ucranianos.
Además, el mandatario aseguró que espera retomar contactos con negociadores de EUA una vez que concluya la fase más intensa del conflicto entre Washington e Irán, mientras las gestiones diplomáticas para poner fin a la guerra en Ucrania permanecen estancadas.


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