El mono japonés, que enterneció a millones tras ser abandonado por su madre y aferrarse a un peluche de orangután, recibió miles de felicitaciones de admiradores de distintos países.
Punch, el macaco japonés que se volvió una sensación en redes sociales por abrazar un peluche de orangután tras ser rechazado por su madre al nacer, celebró su primer cumpleaños rodeado del cariño de miles de personas. El pequeño primate, que hoy ya convive con otros monos en el Jardín Zoológico y Botánico de Ichikawa, recibió cerca de 2 mil 500 tarjetas y mensajes de felicitación provenientes de Japón y de otras partes del mundo.
Hace un año, Punch fue abandonado por su madre, presuntamente debido al agotamiento después del parto. Ante la situación, los cuidadores del zoológico lo criaron de manera especial y le entregaron un peluche de orangután para estimular su capacidad de agarre, una habilidad indispensable para la supervivencia de los macacos recién nacidos. Sin imaginarlo, esa imagen terminaría por dar la vuelta al mundo.
Tras seis meses de cuidados intensivos, Punch fue integrado al recinto donde habitan alrededor de 50 macacos. Al principio, el proceso de adaptación fue complicado, pues cuando era rechazado por otros ejemplares corría de vuelta a abrazar su inseparable peluche en busca de consuelo. Las escenas conmovieron a miles de usuarios, quienes impulsaron la etiqueta #HangInTherePunch, convirtiéndolo en un fenómeno viral y atrayendo a decenas de miles de visitantes al zoológico, muchos de ellos provenientes del extranjero.
Hoy, Punch ya dejó atrás su inseparable juguete y se ha integrado plenamente a su grupo. Aunque ya es difícil distinguirlo entre los demás monos, su historia sigue inspirando a personas de distintas edades. Como parte de la celebración, el zoológico instaló una exposición con fotografías, videos y cientos de cartas enviadas por sus seguidores, quienes recuerdan el difícil camino que recorrió hasta encontrar un lugar entre los suyos.
El director del zoológico, Takashi Yasunaga, destacó el esfuerzo realizado por los cuidadores para sacar adelante al pequeño macaco y agradeció el cariño que ha recibido desde todos los rincones del mundo. Para muchos visitantes, Punch representa mucho más que un simpático animal: es un símbolo de resiliencia, esperanza y de la capacidad de superar la adversidad, una historia que continúa conquistando corazones mucho después de haber dejado atrás su querido peluche.

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