Un ataque ruso con 74 misiles y 284 drones golpeó varias regiones de Ucrania, provocando la muerte de al menos ocho personas, decenas de heridos y graves daños a infraestructura civil y militar.
Rusia lanzó durante la noche un ataque masivo con 74 misiles y 284 drones contra distintos puntos de Ucrania, en una de las ofensivas más intensas de los últimos meses. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que los bombardeos estuvieron dirigidos contra empresas de la industria militar, centros logísticos, instalaciones de telecomunicaciones y buques que, según Moscú, transportaban cargamento militar en el puerto de Yuzni.
Del lado ucraniano, el presidente Volodímir Zelenski informó que el saldo preliminar es de ocho personas fallecidas y decenas de heridos. Entre las víctimas se encuentra una familia en la localidad de Radushne, cerca de Krivi Rig, donde un misil balístico impactó directamente una vivienda y causó la muerte de tres niños y sus padres. Otros dos menores sobrevivieron tras ser rescatados de entre los escombros.
Además de las pérdidas humanas, las autoridades ucranianas reportaron daños en edificios residenciales, negocios e infraestructura en regiones como Kiev, Leópolis, Poltava, Járkov, Mikoláyiv, Vínnitsia, Cherkasi e Ivano-Frankivsk. Las imágenes difundidas muestran viviendas destruidas, incendios y equipos de emergencia trabajando entre los restos de las construcciones afectadas.
Tras la ofensiva, Zelenski volvió a pedir a sus aliados occidentales que refuercen el suministro de sistemas de defensa antiaérea y misiles, al considerar que la protección del espacio aéreo sigue siendo la prioridad para evitar nuevas tragedias. Mientras tanto, el conflicto continúa escalando con ataques cada vez más amplios por ambas partes, manteniendo a la población civil como una de las principales afectadas.


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