La familia Bolsonaro busca controlar el Senado para impulsar la destitución de magistrados, pero las primeras encuestas muestran una contienda cerrada en estados clave.
La estrategia de Flávio Bolsonaro para conseguir en el Senado una mayoría que permita destituir a magistrados del Tribunal Supremo Federal (STF) enfrenta obstáculos. Las encuestas recientes muestran que los candidatos conservadores tienen desventajas o disputas cerradas en varios estados donde la derecha tuvo buenos resultados en elecciones anteriores.
El objetivo de los Bolsonaro es aprovechar la renovación de 54 de los 81 escaños del Senado, prevista para el 4 de octubre, para fortalecer a la derecha y alcanzar la mayoría de dos tercios necesaria para iniciar una condena y destitución de un magistrado del Supremo. Se trata de una ofensiva política inédita contra una institución que la familia acusa de perseguir a su movimiento.

Uno de los principales blancos es el juez Alexandre de Moraes, quien encabezó procesos contra políticos y activistas bolsonaristas y fue relator del caso por el intento de golpe de Estado que terminó con la condena de Jair Bolsonaro. Hasta ahora, ningún magistrado del Supremo ha sido destituido por el Senado brasileño.
Sin embargo, las encuestas de Datafolha y Quaest complican el plan. En São Paulo, el candidato respaldado por Bolsonaro, André do Prado, registra 10%, frente al 12% de Marina Silva y Simone Tebet. En Río de Janeiro, considerado bastión de la familia Bolsonaro, la petista Benedita da Silva aparece con 15%, mientras dos candidatos respaldados por el bolsonarismo tienen 8% cada uno.
La situación representa un problema para Flávio Bolsonaro, quien busca convertir el control del Senado en una herramienta para enfrentar al Supremo. Aunque Michelle Bolsonaro encabeza las preferencias en el Distrito Federal, el resultado general todavía está lejos de garantizar los votos necesarios. Para Lula da Silva, un Senado menos hostil también podría facilitar su gobierno, luego de que en abril la Cámara rechazara por primera vez en más de un siglo una candidatura presidencial al Supremo.

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