El exvocalista de The Smiths suspendió sus presentaciones en CDMX y Guadalajara; los reembolsos ya están disponibles y los fans acumulan frustración por sus constantes cancelaciones.
El cantante británico Morrissey, de 66 años, volvió a decepcionar, para sorpresa de nadie, a sus seguidores al cancelar los conciertos programados en México, uno en el Palacio de los Deportes de la CDMX el 31 de octubre y otro en el Auditorio Telmex de Guadalajara el 4 de noviembre, debido a agotamiento extremo, informó la producción.
En su comunicado oficial, se detalla: “Informamos al público de la Ciudad de México y Guadalajara que, debido al agotamiento extremo del artista, los conciertos programados no se llevarán a cabo”. Los reembolsos para compras en línea se aplicarán automáticamente, mientras que los adquiridos en puntos Ticketmaster y taquilla podrán solicitarlo a partir del 7 de noviembre en el lugar de compra.
Morrissey ha cancelado al menos cuatro veces en México desde 2013: por problemas de salud en el Vive Latino, infección de dengue en 2023, agotamiento físico en 2024 y nuevamente por agotamiento extremo en 2025. A nivel global, se estima que ha suspendido más de 300 conciertos, por razones que van desde enfermedad hasta situaciones curiosas, como retirarse de Coachella 2009 por el olor a carne o cancelar shows por frío en 2017 y 2022.
En México, Morrissey ha visitado Puebla, Guadalajara, Monterrey y CDMX, dejando una mezcla de admiración por su legado y frustración por sus constantes cambios de agenda. Su gira de 2025 buscaba repasar más de 40 años de éxitos, pero las cancelaciones han marcado nuevamente la experiencia de sus fans.
Cabe recordar que en 2018, tras cancelar en el Vive Latino, Morrissey impuso la curiosa regla de prohibir la venta de productos cárnicos durante su show, mostrando su compromiso con el veganismo que practica desde hace más de 40 años. Estas decisiones lo han convertido en un artista respetado, pero también impredecible en cuanto a sus presentaciones.
Desde que John Carpenter presentó en 1978 a Michael Myers, la franquicia ha pasado por reinicios, secuelas, líneas temporales paralelas y reinterpretaciones totales.
A lo largo de más de cuatro décadas, la figura de Myers ha sido símbolo del mal puro, de una amenaza que nunca muere y de la eterna confrontación entre el asesino y su víctima, Laurie Strode. Con altibajos notorios, pero también con momentos icónicos, la sagaHalloween ha logrado marcar el imaginario del terror contemporáneo así como abrir paso al género slasher.
Aquí un breve repaso, de peor a mejor, por cada una de sus trece entregas, desde los tropiezos más desafortunados hasta las cintas que han definido el género.
13. Halloween: Resurrection (2002) Esta película y la siguiente casi siempre disputan el lugar de “la peor película de la saga” entre los seguidores. Un fallido intento de modernizar la saga tratando de meter una temática de reality shows y cámaras web, lo que dio como resultado un Michael Myers ridiculizado, una trama que traiciona la esencia de la franquicia, y arruina lo logrado en “H20”.
12. Halloween II (2009)
Un desorden sin propósito que intenta darle profundidad psicológica a Michael, pero termina siendo confusa y agotadora, arruina el gran logro que el mismo director, Rob Zombie, logró con la entrega anterior con su remake de la franquicia (Halloween 2007), lo que solo demuestra que las secuelas a veces son innecesarias.
11. Halloween: The Curse of Michael Myers (1995) Un pésimo intento por explicar los orígenes de Michael con una secta resultó en un enredo sobrenatural que no aportó algo de valor. A veces menos es más, y para este punto solo marcó un despropósito. Parafraseando a cierto payaso de la internet, “si no tienes nada que decir, no digas nada, mejor duérmete otro rato”. Y, en efecto, esta película “durmió un rato” a la franquicia, al grado de optar por tomar el rumbo con una nueva línea temporal en la siguiente entrega con “H20”.
10. Halloween 5: The Revenge of Michael Myers (1989) Una secuela que marcó un retroceso tras la entrega anterior. Cambios de tono, incoherencias y un “misterioso hombre de negro” sin sentido hunden todo intento de encaminar por buen lugar a la historia.
9. Halloween Ends (2022) Una entrega interesante por haber intentado algo distinto, pero decepcionante la ejecución porque debía ser el desenlace de una historia de 40 años. La trama gira en torno a Corey, un personaje del que no sabemos nada y deja de lado a Michael y Laurie durante casi toda la cinta. Una entrega polémica, y lo que lo salva de estar más abajo en el listado es que las películas anteriores son mucho peores.
8. Halloween III: Season of the Witch (1982) La única película de la saga que no cuenta con la presencia de Michael Myers, sin embargo, su propuesta “independiente” y su atmósfera ochentera la convirtieron en una película de culto entre algunos fans. Una entrega extraña con una premisa interesante, aunque pasa sin pena ni gloria para la mayoría de fanáticos y el público general.
7. Halloween 4: The Return of Michael Myers (1988) Un regreso sólido tras la entrega que prescindió de Myers. La película recupera el espíritu del slasher clásico con un enfoque más sombrío, una fotografía fría y un final impactante que insinuaba una nueva dirección para la saga, pero sería arruinado por la quinta entrega. Correcta, efectiva y mejor de lo que muchos recuerdan.
6. Halloween II (1981) La secuela directa del clásico original, aunque carece de la dirección de John Carpenter. Peca de una falta de suspenso, pero mostró cómo debe ser una secuela que inicia justo después de la película anterior.
5. Halloween H20: 20 Years Later (1998) La primera secuela que decidió ignoró las secuelas de la película original para dar un salto de 20 años y mostrar cómo Laurie Strode enfrenta a su hermano. Un concepto innovador en su momento, que respetaba a la cinta original y modernizaba de la historia.
4. Halloween Kills (2021) La entrega más sangrienta y caótica. Se centra en el caos colectivo de Haddonfield tras los sucesos de la secuela de 2018, con algunas de las muertes más brutales de la saga. Puede pecar de tener un exceso de muertes, pero cumple con el propósito de entretener y mostrarnos una de las facetas más brutales de Michael.
3. Halloween (2018) Este soft reboot ignora todas las secuelas previas para continuar con la historia de la película original. Funciona, de nuevo, tal como “H20”, como una secuela directa del clásico de 1978. El esperado, y quizá mejor, regreso de Jamie Lee Curtis al papel de Laurie Strode. Moderniza la película original, trae un toque de nostalgia y mantiene el tono original de John Carpenter. Sin duda, la película que la saga necesitaba en ese momento.
2. Halloween (2007) Tan excelente que resulta divisiva, pues reinventa con crudeza la historia original, lo que divide la opinión entre fans, pues muestra un Michael más humano y perturbador al explorar su infancia y enfocarse más en el lado psicológico que sobrenatural. A pesar de que Halloween es una película que no necesitaba un remake, muestra cómo se debe hacer uno: con respeto al material original otorgándole un nuevo enfoque.
1. Halloween (1978) — dir. John Carpenter Tal vez para sorpresa de nadie, la primera película, la que dio origen a todo, es la primera en esta lista. Una obra maestra del terror con una atmósfera única que pocas veces ha sido igualada. El pequeño Michael cometió su primer asesinato, quince años después regresó a su tierra natal, Haddonfield, para sembrar el horror de nuevo entre la población. Su música icónica y el aura de suspenso definieron al slasher moderno y crearon uno de los asesinos más emblemáticos del cine. Un filme atemporal.
La historia de Halloween no solo pertenece al cine de terror: es parte del inconsciente colectivo. Michael Myers se ha vuelto un arquetipo, una sombra que se reinventa cada generación. Su máscara vacía refleja lo que más tememos: que el mal no tiene rostro ni explicación.
Desde las calles silenciosas de Haddonfield hasta los gritos perdidos en la noche, esta saga ha demostrado que el miedo, tal como la música de Carpenter, nunca deja de sonar. Porque cada vez que alguien apaga la luz y escucha un ruido en la oscuridad, la noche de Halloween vuelve a comenzar.
La Organización Mundial de la Salud condenó el asesinato de más de 460 pacientes y acompañantes en el hospital materno de Al Fasher, en el norte de Darfur, atribuido a las Fuerzas de Apoyo Rápido, en medio de un conflicto con motivaciones étnicas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) denunció este miércoles que más de 460 personas fueron asesinadas dentro del Hospital Materno Saudí de Al Fasher, en el norte de Darfur, tras un ataque de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). La ciudad había sido tomada por los paramilitares el pasado fin de semana, en el contexto del enfrentamiento que mantienen con el Ejército de Sudán desde hace más de dos años.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó que la agencia de Naciones Unidas está “horrorizada y profundamente conmocionada” por los hechos, que se suman a una larga lista de agresiones contra personal e infraestructura médica en el país africano. En lo que va del conflicto, la organización ha documentado al menos 185 ataques a la red sanitaria, con un saldo de 1 204 muertos y 416 heridos, entre pacientes y trabajadores.
La OMS exigió el cese inmediato e incondicional de las hostilidades contra hospitales y personal médico, recordando que el derecho internacional humanitario protege de forma explícita a las instalaciones sanitarias.
Por su parte, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU advirtió que las FAR han perpetrado ejecuciones sumarias de civiles que intentaban huir de Al Fasher, muchas de ellas con motivaciones étnicas. La violencia en Darfur, marcada por el colapso del Estado sudanés y la rivalidad entre facciones armadas, ha dejado miles de víctimas desde 2023 y provocado una crisis humanitaria de gran escala.
Moscú lanzó más de 50 misiles y 650 drones contra una decena de regiones ucranianas, golpeando infraestructuras energéticas y provocando apagones generalizados. Kiev denuncia una nueva campaña para dejar sin luz y calefacción al país antes del invierno.
La madrugada del 30 de octubre, Rusia desató un nuevo ataque combinado contra Ucrania que dejó al menos dos muertos, una decena de heridos y severos daños en el sistema energético nacional. De acuerdo con el presidente Volodímir Zelenski, el Kremlin empleó más de 650 drones y 50 misiles de diverso tipo para bombardear centrales térmicas, instalaciones eléctricas y zonas residenciales en distintas regiones del país.
Las autoridades ucranianas implementaron cortes de electricidad de emergencia y modificaron los horarios ferroviarios ante la magnitud de los daños. En regiones como Vínitsia, los apagones también afectaron el suministro de agua y calefacción.
La empresa estatal Ukrenergo advirtió que el consumo energético fue limitado en todas las provincias para evitar un colapso total de la red. En tanto, DTEK —la principal compañía privada del sector— informó que varias de sus centrales térmicas fueron atacadas por tercera vez en lo que va de octubre, acumulando más de 200 agresiones desde el inicio de la guerra.
Mientras tanto, en el frente de Pokrovsk, las fuerzas ucranianas aseguraron haber repelido 55 ofensivas rusas en las últimas 24 horas. Según fuentes militares, Moscú mantiene su estrategia de infiltrar pequeños grupos de combate en la ciudad para abrir brechas dentro de las defensas locales.
En su mensaje nocturno, Zelenski subrayó que la situación en Pokrovsk es actualmente “la más difícil del país”, y calificó cada avance defensivo como “un logro nacional” frente a una ofensiva que, pese a la presión internacional, no muestra señales de disminuir.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó sobre la captura de un nuevo grupo de individuos vinculados a un supuesto plan de la CIA que, de acuerdo con su versión, buscaba atacar una embarcación estadounidense en el Caribe para culpar a su gobierno.
Nicolás Maduro anunció la detención de otro grupo de presuntos mercenarios implicados en un supuesto plan de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EUA que pretendía ejecutar un ataque contra un buque estadounidense en aguas de Trinidad y Tobago. El objetivo, aseguró, era responsabilizar al gobierno venezolano y justificar una escalada militar contra el país.
“Lo que denunciamos, que descubrimos, los capturamos. Los mercenarios han declarado todo, y peinamos la zona: hemos capturado nueva gente allá en el oriente. Un plan donde la propia CIA, con toda la maldad que la caracteriza, iba a atacar las propias naves de Estados Unidos”, expresó Maduro en transmisión por el canal estatal Venezolana de Televisión.
El mandatario aseguró que las acciones buscaban generar un conflicto entre naciones del Caribe y América Latina. Su declaración ocurrió en el marco de la cuarta consulta popular nacional, prevista para el 23 de noviembre, donde los ciudadanos elegirán proyectos sociales a desarrollar en sus comunidades.
Maduro insistió en que su gobierno continuará “vigilante ante las conspiraciones externas” y pidió a las fuerzas de seguridad mantenerse en “alerta permanente” para evitar cualquier intento de desestabilización.
Las detenciones de migrantes en la frontera sur de Estados Unidos se desplomaron casi 80% durante el año fiscal 2025. El descenso coincide con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y la reactivación de políticas antimigratorias que cerraron la puerta al asilo y endurecieron los cruces desde México.
Durante el año fiscal 2025 —que abarca de octubre de 2024 a septiembre de 2025—, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) reportó 443 mil 671 “encuentros” con personas migrantes que intentaron cruzar la frontera sur de manera irregular.
La cifra equivale apenas al 20.7 % de los más de 2.1 millones de detenciones registradas el año anterior, lo que representa una caída cercana al 80 %. En términos simples: de cada cinco intentos de cruce que hubo en 2024, en 2025 sólo se registró uno.
El cambio coincide con el inicio del nuevo gobierno de Donald Trump, el 20 de enero de este año. Entre febrero y septiembre, su administración contabilizó 85 694 encuentros, mientras que los últimos cuatro meses del mandato de Joe Biden —de octubre de 2024 a enero de 2025— sumaron 357 977 casos.
El registro del periodo de Trump equivale al 19.3 % del total anual, un reflejo del impacto inmediato de sus medidas restrictivas: cierres fronterizos, eliminación de opciones de asilo y mayor presencia militar en la línea divisoria.
Los datos mensuales confirman la tendencia: en enero, último mes de Biden, las autoridades detuvieron a más de 61 000 migrantes; en febrero, ya con Trump, el número cayó a 11 mil 710 y se mantuvo entre 7 mil 800 y 12 mil casos mensuales hasta septiembre, alcanzando su punto más bajo en julio.
El desplome responde a la combinación de acciones punitivas en la frontera y la coordinación con México para reforzar retenes y devoluciones rápidas. Sin embargo, organizaciones humanitarias advierten que el descenso no implica una reducción del flujo migratorio, sino un aumento del riesgo: los cruces se han desplazado hacia rutas más peligrosas y controladas por el crimen organizado.
Aun así, la Casa Blanca ha presentado las cifras como una muestra del “éxito” de su política de “cero tolerancia reforzada”, una versión endurecida del modelo de 2018, con la diferencia de que ahora cuenta con el respaldo operativo del Pentágono y acuerdos fronterizos más estrictos con el gobierno mexicano.Mientras Washington presume la contención, las comunidades migrantes y las organizaciones civiles alertan sobre una nueva fase de criminalización del tránsito irregular, que podría agudizar la crisis humanitaria en la frontera compartida.
Con información de Emir Olivares y Arturo Sánchez para La Jornada.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, instó a combatir al crimen organizado sin repetir la violencia de la reciente megaoperación policial en Río de Janeiro, la más letal en la historia del país, con al menos 132 muertos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que Brasil “no puede aceptar que el crimen organizado continúe destruyendo familias y esparciendo violencia”, luego de la operación policial que dejó un saldo de más de 130 fallecidos en Río de Janeiro.
El operativo, realizado una semana antes de que Brasil reciba la COP30 en Belém, buscaba debilitar al Comando Vermelho, el grupo criminal más poderoso de Río. De acuerdo con el balance oficial, murieron 119 presuntos delincuentes y cuatro policías, en enfrentamientos que convirtieron zonas del Complejo da Penha en un campo de batalla.
“Necesitamos un trabajo coordinado que golpee la columna vertebral del narcotráfico sin poner en peligro a policías, niños ni familias inocentes”, expresó Lula en la red social X.
El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, aliado del expresidente Jair Bolsonaro, calificó la operación como “un éxito”, al sostener que las víctimas fueron únicamente criminales. Sin embargo, organizaciones internacionales y activistas locales denunciaron ejecuciones extrajudiciales y uso excesivo de la fuerza.
Vecinos relataron escenas de horror: cadáveres alineados en las calles y denuncias de torturas. “Degollaron a mi hijo y colgaron su cabeza como un trofeo”, declaró Raquel Tomas, madre de una de las víctimas.
El ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, viajó a Río para coordinar acciones con el gobierno estatal, mientras el Supremo Tribunal Federal citó a Castro a rendir cuentas por la actuación policial.
El operativo, que el gobernador bautizó como “Operación Contención”, deja un país dividido entre quienes celebran la ofensiva contra el narco y quienes denuncian una tragedia que evidencia los límites del modelo de mano dura en Brasil.
El gobierno de Donald Trump prolongó la presencia de la Guardia Nacional en Washington hasta febrero de 2026. La medida, originalmente programada para concluir en noviembre, mantiene en la capital a más de dos mil elementos en medio de disputas legales y cuestionamientos sobre su función.
De acuerdo con una exclusiva de CNN, la Guardia Nacional continuará movilizada en Washington hasta febrero de 2026, tras una orden extendida por el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La decisión prolonga una misión que debía concluir en noviembre y que ha generado tensiones entre el gobierno federal y autoridades locales.
Actualmente permanecen desplegados 2 mil 387 elementos de la Guardia Nacional provenientes de Louisiana, Mississippi, Ohio, Carolina del Sur, Virginia Occidental, Georgia y Alabama. El operativo —que cuesta alrededor de un millón de dólares diarios— enfrenta además complicaciones presupuestales por el cierre parcial del gobierno en curso.
La administración de Trump justificó la extensión bajo el argumento de garantizar la seguridad pública. Sin embargo, la medida continúa bajo disputa legal, luego de que el fiscal general de Washington solicitó a un juez la retirada de las tropas federales de las calles de la ciudad.
Desde su llegada hace más de dos meses, los efectivos han sido asignados principalmente a labores de mantenimiento urbano, como limpieza de parques y recolección de basura. No obstante, las órdenes emitidas bajo el Título 32 permiten a las tropas realizar actividades policiales, un aspecto que ha encendido el debate sobre los límites de la autoridad federal en la capital.
Funcionarios consultados indican que la extensión también busca asegurar beneficios médicos y de vivienda para los integrantes de la Guardia, quienes solo los reciben tras superar 30 días de servicio continuo. El vicepresidente J.D. Vance declaró que Trump podría mantener la operación “el tiempo que sea necesario” para garantizar lo que llamó “la estabilidad y seguridad del país”.
Mientras la presencia militar se prolonga, crecen las protestas en Washington y las críticas al uso político de las fuerzas armadas en territorio nacional.
Rusia probó Poseidón, un nuevo submarino no tripulado de propulsión nuclear, en un gesto que eleva la tensión militar global. Vladimir Putin destacó su capacidad destructiva y minimizó las críticas de Donald Trump, mientras Ucrania negó las afirmaciones rusas de cerco a sus tropas en Donietsk y Járkov.
A una semana de haber anunciado el ensayo del misil de crucero Burevestnik, Vladimir Putin volvió a acaparar los reflectores al informar que Rusia efectuó una prueba exitosa delsubmarino no tripulado Poseidón, un artefacto de propulsión nuclear que —de acuerdo con el mandatario— no tiene equivalente en el mundo.
Durante una visita al Hospital Militar Central de Moscú, donde se reunió con soldados heridos en Ucrania, Putin relató que el Poseidón logró navegar con su propio sistema nuclear, marcando un avance técnico inédito. “El aparato navegó durante un cierto tiempo con su motor nuclear activo. Por su velocidad y la profundidad que alcanza, no tiene análogos en el mundo”, destacó el presidente ruso.
El anuncio llega como una clara muestra de fuerza frente a EUA, luego de que Donald Trump le instara públicamente a detener la guerra en Ucrania en lugar de continuar con el desarrollo armamentista. Putin, desafiante, aseguró que el Poseidón “supera significativamente la capacidad devastadora” del misil intercontinental Sarmat, que puede portar hasta 15 ojivas nucleares y aún no ha sido incorporado al ejército ruso.
El líder del Kremlin también afirmó que miles de soldados ucranios estarían cercados en Kupiansk y Pokrovsk, y llamó al gobierno de Kiev a rendirse, ofreciendo incluso un cese temporal de hostilidades para permitir la entrada de periodistas.
El mando ucranio negó categóricamente que sus tropas estén rodeadas. El vocero militar Viktor Tregubov calificó las declaraciones de Putin como “fantasía y manipulación”, y recordó que las líneas de defensa ucranianas aún mantienen corredores abiertos en ambas ciudades.
Analistas independientes respaldaron esta versión y aseguraron, con base en imágenes satelitales y testimonios verificados, que entre Pokrovsk y Myrnohrad existe todavía una franja libre de entre seis y siete kilómetros, suficiente para que las fuerzas ucranianas se replieguen en caso de ser necesario.El nuevo ensayo del Poseidón refuerza la narrativa de Moscú sobre su autosuficiencia militar, pero también acentúa la rivalidad nuclear con Occidente en un momento en que la diplomacia se encuentra estancada.
Un hombre de origen indio atacó a dos jóvenes con un tenedor y fingió dispararse a sí mismo durante un vuelo entre Chicago y Alemania, lo que obligó a desviar la aeronave hacia Boston, donde fue detenido.
Durante el trayecto, el pasajero, de 28 años, apuñaló a un adolescente en la clavícula y a otro en la cabeza, además de abofetear a una pasajera y a un miembro de la tripulación. De acuerdo con la fiscalía federal, el primer joven resultó ileso gracias a la ropa gruesa que vestía. El agresor ingresó a EUA con visa de estudiante, pero actualmente carece de estatus migratorio legal.
El vuelo aterrizó de emergencia en Boston, donde el atacante fue arrestado y acusado de asalto con un arma peligrosa. Hasta el momento, no cuenta con representación legal registrada en el sistema judicial federal.