El primer ministro de Groenlandia dejó claro que la isla no quiere ser propiedad ni formar parte de EUA, pese a la presión de Donald Trump, y reafirmó su vínculo político con Dinamarca.
En medio de la creciente presión de Donald Trump para que EUA “posea” Groenlandia, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, fue contundente: si hoy hubiera que elegir, la isla se quedaría con Dinamarca. El mensaje se dio en Copenhague, junto a la primera ministra danesa, y marca la postura más firme del territorio semiautónomo desde que Trump revivió su viejo interés por anexarlo.
La respuesta no solo es política, también es simbólica. Nielsen subrayó que Groenlandia no quiere ser gobernada por EUA ni integrada a su territorio, mientras Dinamarca denunció una presión “completamente inaceptable” de su aliado. El motivo de Trump es claro, ya que la ubicación de la isla en el Ártico la vuelve clave para defensa, vigilancia y rutas militares.
El episodio vuelve a exhibir el choque entre la ambición desmedida de Trump y el rechazo abierto de aliados históricos. Groenlandia, lejos de verse como botín estratégico, levanta la voz para recordar que no está en venta y no acepta ultimátums de ningún presidente.
Venezuela reactiva pozos cerrados por el embargo de EUA y reanuda envíos de crudo, en un movimiento que sacude al mercado energético y reabre el debate sobre inversiones extranjeras.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) comenzó a reabrir pozos petroleros que habían sido cerrados por el embargo de EUA, mientras varios buques con crudo ya zarparon desde la costa venezolana, marcando el primer gran giro operativo tras semanas de parálisis. Tres cargamentos salieron rumbo al Caribe, lo que apunta a una reactivación gradual de las exportaciones.
El freno había sido severo. La producción nacional cayó a 880 mil barriles diarios, desde 1.16 millones a finales de noviembre, y la Faja del Orinoco pasó de 675 mil a 410 mil barriles diarios. Millones de barriles quedaron varados en tanques y buques, obligando a PDVSA a recortar bombeo justo cuando Chevron era la única empresa con permiso para exportar.
Ahora, con licencias otorgadas a comercializadoras como Trafigura y Vitol, el tablero vuelve a moverse. Sin embargo, el entusiasmo no es uniforme: mientras algunos actores ven una ventana de oportunidad, petroleras como TotalEnergies piden reglas claras antes de comprometer inversiones, dejando claro que el regreso pleno de capital extranjero aún depende de certezas políticas y regulatorias.
Donald Trump enfrenta una nueva polémica, pues en una visita a Michigan el presidente de EUA reaccionó con un gesto obsceno e insultos ante un ciudadano que lo increpó por el caso Jeffrey Epstein, desatando críticas y una defensa oficial desde la Casa Blanca.
Durante un recorrido por una planta de la armadora Ford en Dearborn, Michigan, Donald Trump respondió con un “fuck you” y enseñó el dedo medio a un ciudadano que le gritó “protector de pedófilos”, en alusión al manejo presidencial del caso Jeffrey Epstein. El momento quedó registrado en un video difundido por el medio TMZ, donde el mandatario se aleja sonriendo tras el intercambio.
El incidente ocurrió fuera de cámara oficial, pero no pasó desapercibido. La reacción del presidente fue inmediata y directa, reforzando su ya conocida forma de confrontar a críticos en espacios públicos, incluso durante actos institucionales y recorridos oficiales.
Desde la Casa Blanca, el director de comunicación, Steven Cheung, defendió la conducta del mandatario y calificó al ciudadano como un “lunático”, al tiempo que afirmó que la respuesta de Trump fue “apropiada e inequívoca”, avivando nuevamente el debate sobre el tono y los límites del discurso presidencial en EUA.
Donal Trump enfrenta un rechazo no solo nacional, sino global.
Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en 2025, una ola de protestas y rechazo sin precedentes ha sacudido tanto a Estados Unidos como al mundo. Movimientos masivos, colectivos sociales, demandas judiciales, movilizaciones internacionales y rechazo que 一parece casi一sistemático dejan en claro que la aversión a su figura y sus políticas es profundo, amplio y persistente.
Un país en protesta
Desde los primeros días de su segundo mandato, Trump ha recibido un rechazo social que va más allá de la crítica partidista. El 3 de febrero de 2025, el movimiento Day Without Immigrants dejó vacíos negocios y espacios públicos en señal de protesta contra sus políticas migratorias, demostrando la importancia de las comunidades migrantes para la vida económica y cultural del país que no entiende, pero gobierna.
En abril de 2025, la movilización “Hands Off!” recorrió más de 1, 300 puntos en los 50 estados, movilizando sindicatos, organizaciones de derechos civiles, grupos LGBTQ+ y defensores de programas sociales, todos unidos contra lo mismo: una administración que ataca la libertad.
En octubre de 2025, bajo el lema “No Kings”, millones de personas marcharon en más de 2 mil 700 plazas por todo el país, indignadas por lo consideraron un intento de concentrar poder y atentar contra la democracia estadunidense. Con estimaciones de entre 5 millones y 7 millones de participantes, esta protesta se coló entre la lista de las manifestaciones más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.
A ello se suman una numerosa cantidad protestas en varias ciudades contra deportaciones masivas y acciones del ICE 一 que en este punto recuerda más al KKK que a un servicio de seguridad一, pues la militarización de fuerzas federales para contener manifestaciones es más leña al fuego de la ira ciudadana.
Un rechazo internacional casi sistemático
El descontento con Trump no se limita a la población de EUA, pues en Colombia miles salieron a las calles con consignas como “¡Fuera los yankees!” después de que acciones militares vinculadas a la administración Trump desataron protestas contra el intervencionismo en Venezuela y la región.
En Sudáfrica, manifestantes frente a la Embajada de Estados Unidos exigieron el fin de la intervención en Venezuela y la liberación de Nicolás Maduro, denunciando a Trump como principal culpable.
La magnitud y diversidad de las protestas desde 2025 muestran un rechazo ciudadano profundo y justificado, ya que no se trata de desacuerdos menores o ligeras diferencias políticas: millones de personas, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, y gobiernos estatales y extranjeros están cuestionando el rumbo de una administración que toma decisiones con una superficialidad y banalidad, sin tener en cuenta que éstas tienen una repercusión real.
Las protestas que han surgido desde que Trump regresó al poder demuestran que las sociedades no están dispuestas a retroceder a causa de regímenes autoritarios, excluyentes y represores. El descontento continúa, crece, y cada vez es más difícil de ignorar.
Donald Trump retomó su retórica expansionista al burlarse de la defensa de Groenlandia y reiterar su intención de apropiarse de la isla ártica, lo que generó rechazo inmediato de Dinamarca, aliados europeos y legisladores de EUA, que advierten un riesgo directo para la OTAN.
El presidente de EUA, Donald Trump, volvió a encender la polémica internacional al minimizar la defensa de Groenlandia, al afirmar que se reduce a “dos trineos tirados por perros”. La declaración fue hecha a bordo del Air Force One, horas después de que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reiterara que Groenlandia no está en venta y que su estatus se rige por el derecho internacional, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
Trump insistió en que Washington no busca arrendar la isla, sino adquirirla, al argumentar que su valor estratégico es clave para evitar que Rusia o China amplíen su influencia en el Ártico. El mandatario incluso restó importancia a un posible quiebre dentro de la OTAN, al asegurar que la alianza “no existiría” sin su liderazgo, una afirmación que profundizó la preocupación entre países aliados.
Las declaraciones provocaron una oleada de críticas dentro y fuera de EUA. Legisladores estadunidenses advirtieron que cualquier acción militar contra Groenlandia sería ilegal, mientras que gobiernos de Alemania, Suecia y Bélgica llamaron a respetar la integridad territorial danesa. En paralelo, diplomáticos nórdicos descartaron la presencia militar rusa o china cerca de la isla, desinflando uno de los principales argumentos utilizados por Trump.
El enfrentamiento verbal entre Trump y líderes europeos refleja no solo la tensión geopolítica en el Ártico, sino también un desafío interno dentro de EUA, donde congresistas y exmilitares han instado a los militares a desobedecer cualquier orden que vulnere la ley internacional. Groenlandia, mientras tanto, se mantiene como un territorio estratégico, pero firme en su soberanía y en el derecho de decidir su propio destino, dejando claro que la retórica del magnate tendrá límites concretos.
Un nuevo episodio de represión y abuso policial se registró en Mineápolis, en un clima de tensión debido al reciente asesinato de la civil Renee Good a manos de un agente de ICE.
La tensión volvió a las calles de Mineápolis, donde agentes del ICE utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a una multitud que se congregó tras un choque automovilístico en el que estuvieron involucrados elementos federales. El incidente ocurrió a pocas cuadras del sitio donde, días antes, Renee Good fue asesinada por un agente de inmigración, hecho que detonó protestas en distintas ciudades de EUA.
De acuerdo con lo ocurrido, las personas se reunieron para observar cómo un hombre era interrogado por los agentes, quienes momentos antes habían impactado su vehículo. La situación escaló rápidamente y los oficiales recurrieron al gas para desalojar a los presentes, retirándose del lugar entre gritos de reproche y consignas de la multitud.
El episodio se suma a una serie de operativos migratorios y manifestaciones que han marcado a Mineápolis desde la muerte de Good, ocurrida el 7 de enero. Autoridades estatales y locales han cuestionado la actuación de los agentes federales, mientras el gobierno de Donald Trump ha defendido reiteradamente el uso de la fuerza, postura que continúa generando críticas y movilización social.
Miles de personas se manifestaron en distintas ciudades de Irán para respaldar a su gobierno y expresar rechazo a Estados Unidos e Israel, en medio de tensiones diplomáticas, protestas internas y advertencias sobre un posible conflicto militar.
Miles de manifestantes se concentraron en la plaza Enghelab, en el centro de Teherán, y en otras localidades de Irán, para respaldar al gobierno y corear consignas contra EUA e Israel. Con banderas nacionales y pancartas en apoyo al líder supremo, Alí Jamenei, y al presidente Masoud Pezeshkian, las movilizaciones fueron presentadas por las autoridades como una muestra de unidad frente a presiones externas.
Jamenei afirmó que las manifestaciones frustraron planes de “enemigos extranjeros” que, dijo, pretendían desestabilizar al país mediante actores internos. En el mismo tono, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, sostuvo que Irán enfrenta un conflicto en cuatro frentes: económico, sicológico, militar y contra el terrorismo, mientras se rindió homenaje a miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos en recientes disturbios.
En el plano diplomático, el canciller Abbas Araghchi reiteró que Irán está dispuesto a negociar su programa nuclear sin amenazas, aunque advirtió que el país se encuentra preparado para un escenario bélico si Washington opta por la vía militar. De acuerdo con autoridades iraníes, los canales de comunicación con EUA permanecen abiertos, mientras el trasfondo de las protestas sigue marcado por la crisis económica y el endurecimiento de sanciones.
Un accidente de alto impacto provocó el cierre total del Arco Norte a la altura del kilómetro 225, luego de que un tractocamión volcó y una de sus cajas cayó sobre un vehículo particular, con saldo de una persona muerta y otra lesionada.
Durante la madrugada de este martes, un tractocamión de doble caja volcó sobre la autopista Arco Norte, en el tramo Texmelucan–Atlacomulco, cerca de la caseta de San Martín Texmelucan. En el percance, una de las cajas se desprendió y cayó directamente sobre un Nissan Sentra que circulaba por la zona.
El impacto provocó la muerte de uno de los ocupantes del automóvil, mientras que el conductor resultó lesionado y fue atendido por servicios de emergencia. Tras el accidente, autoridades implementaron el cierre total de la circulación para realizar labores de rescate y el retiro de las unidades involucradas.
Debido a este cierre, automovilistas quedaron varados durante varias horas, mientras que autoridades exhortaron a utilizar rutas alternas y a extremar precauciones, ya que el Arco Norte es una vía clave para el tránsito de carga y transporte particular en esta zona del país.
Donald Trump volvió a sacudir el tablero político internacional tras autodenominarse “presidente interino de Venezuela” en una publicación en redes sociales, mientras desde su gobierno en EUA insiste en que mantiene comunicación con el actual liderazgo venezolano.
El presidente de EUA, Donald Trump, publicó en redes sociales una imagen en la que se presenta como “presidente interino de Venezuela”, además de remarcar su doble mandato como 45 y 47 presidente estadounidense. La publicación generó reacciones inmediatas en el plano internacional, al tratarse de una afirmación simbólica que se suma a la ya tensa relación entre Washington y Caracas.
Horas antes, Trump declaró que su gobierno mantiene diálogo con Cuba y afirmó que su administración “está trabajando bien” con el liderazgo venezolano. Incluso dejó abierta la posibilidad de reunirse con Delcy Rodríguez, a quien reconoció como mandataria encargada, al asegurar que “Venezuela está funcionando realmente bien” bajo el actual esquema de poder.
Desde Caracas, Rodríguez reiteró que uno de los objetivos centrales de su administración es preservar el control político de la revolución bolivariana, en un contexto marcado por la reciente incursión militar estadounidense y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Mientras tanto, la crisis interna continúa, con liberaciones parciales de detenidos, protestas en las calles y denuncias por muertes bajo custodia estatal.
En los últimos tres años, colonias emblemáticas de Miguel Hidalgo y Benito Juárez han sido escenario de desalojos que vecinos y organizaciones vinculan con el cártel inmobiliario y la gentrificación. Detrás del crecimiento urbano, se repite una historia de desplazamiento, litigios irregulares y comunidades fragmentadas.
En calles donde antes los vecinos convivían y el sonido cotidiano era el de la vida barrial, hoy predominan las vallas, los sellos judiciales y la maquinaria. En alcaldías como Miguel Hidalgo, familias de colonias como Popotla, Tacuba y Anáhuac han denunciado desalojos forzados tras años —incluso décadas— de habitar los mismos inmuebles. Los procesos, narran los afectados, comenzaron con avisos legales confusos y terminaron en expulsiones que los dejaron sin la vivienda que los vio crecer.
En Benito Juárez, el fenómeno se entrelaza con el llamado cártel inmobiliario, una red de corrupción que facilitó permisos irregulares para desarrollos de alta densidad. En colonias como Narvarte, Del Valle y Nápoles, vecinos relatan presiones constantes, juicios civiles acelerados y desalojos ejecutados en horarios intempestivos, todo con un mismo objetivo: liberar predios para nuevos proyectos y elevar el valor del suelo.
Más allá de los casos puntuales, el patrón se repite. La gentrificación avanza empujada por la especulación inmobiliaria, el aumento de rentas y la transformación del uso habitacional. Adultos mayores, inquilinos históricos y familias de ingresos medios han sido los más vulnerables, obligados a abandonar zonas donde construyeron su vida y formaron comunidad.
Mientras el paisaje urbano se verticaliza y el discurso oficial presume modernización, en estas alcaldías persiste una pregunta incómoda: ¿para quién se está construyendo la ciudad? Entre edificios nuevos y banquetas relucientes, quedan las historias de quienes fueron desplazados, recordando que el desarrollo, cuando ignora a sus habitantes, se convierte en una forma de despojo.