El secretario general de la ONU exhortó a las partes en conflicto a privilegiar la paz y recordó que la única competencia entre naciones debe darse en el ámbito deportivo.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, llamó a todas las partes en conflicto a honrar la Tregua Olímpica, al destacar que la única competencia legítima entre las naciones debe darse en el ámbito deportivo y no en los campos de batalla.
El mensaje fue difundido a través de un video con motivo de la inauguración de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en Milán y Cortina d’Ampezzo, un evento que representa un faro de esperanza y una celebración del potencial humano, al promover valores como el trabajo en equipo, el juego limpio y el respeto mutuo.
Finalmente, el titular de la ONU exhortó a la comunidad internacional a “luchar por el oro, pero sobre todo por la paz”, reafirmando el espíritu de la Tregua Olímpica como un compromiso con la cooperación y la convivencia pacífica entre las naciones. Deseó además éxito a los participantes en esta justa deportiva de alcance global.
Hace poco, el gobernador panista Mauricio Kuri y el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, salieron a celebrar la inversión millonaria que hará una empresa estadounidense llamada CloudHQ, en Querétaro.
Ambos dijeron, cada uno por su lado, que la trasnacional norteamericana invertiría 4 mil 800 millones de dólares en México.
Detallaron, con tono muy jactancioso y elocuente, que la multinacional estadunidense generaría más de 7 mil empleos directos y, para ello, comenzaría a edificar un megacampus que se situará al oeste del Aeropuerto Internacional de Querétaro, concretamente en el municipio de Colón.
Lo que no explicaron ni Kuri ni Ebrard es que la empresa CloudHQ trabaja, principalmente, para los gigantes tecnológicos Apple, Google, Amazon y Facebook.
Y lo que también omitieron decir es que, desde hace tiempo, Querétaro enfrenta una terrible crisis hídrica. Y se les pasó contarnos que CloudHQ, para funcionar, requiere agua, mucha agua, como una de sus principales fuentes de energía.
Lo que el gobierno panista no le ha explicado a la ciudadanía es que la trasnacional requiere, para su operación, miles de servidores que generan una inmensa cantidad de calor. Por alguna razón, la administración de Mauricio Kuri no se ha tomado el tiempo de explicar que CloudHQ utilizará millones de litros cúbicos de agua para enfriar sus instalaciones a través de torres de enfriamiento y métodos de evaporación.
Y es que el enfriamiento por evaporación, el método más común por su bajo costo operativo, consume millones de litros de agua dulce para evitar que los servidores de Google o Amazon se fundan.
Es tal la cantidad de agua que consumirá la planta de CloudHQ, en Querétaro, que la trasnacional no ha querido desglosar públicamente esta información. Solo han dicho, muy escuetamente, que para minimizar el impacto en el suministro local un poco de tecnología de “enfriamiento sin agua”. ¿Cómo lo harán? No se sabe porque, hasta ahora, no se han tomado la molestia de explicarlo.
Lo alarmante es que, justamente, en el municipio de Colón, donde se está edificando el megaproyecto de la trasnacional estadounidense, desde 2024, se está padeciendo una terrible crisis por falta de agua.
Y Gaspar Trueba Moncada, presidente municipal emecista de Colón, lo sabe perfectamente, pero ha callado ante la edificación del megaproyecto CloudHQ en el municipio que mal gobierna. La población, indignada, asegura que Trueba Moncada, que es un político expriista, actualmente tiene una relación muy cercana, incluso de subordinación, con el gobernador Mauricio Kuri e, incluso, con el exgobernador panista Francisco Domínguez.
Cabe destacar que, a pesar de que desde 2015 la CONAGUA advirtió que los cuatro acuíferos de la región están en déficit, la entrega de licencias para edificar esta clase de megaproyectos no se ha detenido en Querétaro.
Lamentablemente, cada bit procesado por CloudHQ representará una gota de agua menos para el consumo humano y agrícola del municipio de Colón.
Por otro lado, cabe señalar que la dichosa promesa de los 7 mil empleos directos es una falacia estadística. Y es que CloudHQ solo ofrecerá puestos de alta especialidad que la población local de Colón, con rezagos educativos históricos, difícilmente podrá ocupar.
La “carretera para la IA”, en Querétaro, será un acueducto por donde se extraerán millones de litros de agua para enfriar servidores que procesarán datos para Apple, Google y Amazon, mientras las comunidades locales seguirán padeciendo tandeos y escasez.
Las y los queretanos aseguran que el municipio de Colón se convertirá en una periferia funcional para el núcleo de Silicon Valley. Y, lamentablemente, parecen tener razón. El costo ambiental (calor residual, estrés hídrico) se quedará en Querétaro; y los beneficios (procesamiento de datos y utilidades) fluirán hacia Nueva York, donde está la sede de la trasnacional que tanto emociona a Mauricio Kuri.
La realidad, más allá de los discursos triunfalistas del panismo, es cruel: Querétaro entregará su recurso vital para que una élite global pueda subir fotos a una “nube”.
Con la llegada del centro de CloudHQ, Querétaro pasará de ser un estado con soberanía a una colonia esclava de los gigantes tecnológicos. Y es que los recursos naturales (tangibles) serán intercambiados por servicios digitales (intangibles) que, en realidad, no pertenecerán al pueblo mexicano, sino a los mismos capitales transnacionales de siempre.
Pero, lamentablemente, a los gobiernos panistas y emecistas no les importa convertir a Querétaro en una “zona de sacrificio” ambiental para sostener la infraestructura de las multinacionales extranjeras. ¡Qué canallas! Pretenden robarnos el agua para darnos espejitos digitales.
La presidenta arranca el año con un sólido respaldo ciudadano en medio de un contexto político y económico complejo, con altos niveles de apoyo en entidades clave del país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, comenzó el año 2026 con una aprobación nacional del 69.2 por ciento, de acuerdo con la más reciente encuesta de Mitofsky para El Economista, lo que confirma un respaldo mayoritario a su desempeño al frente del gobierno federal.
El estudio, realizado mediante una encuesta telefónica nacional a 67 mil 782 personas con acceso a telefonía móvil e Internet, señala que la aprobación de Sheinbaum es 4.7 puntos superior a la registrada en enero de 2025, reflejando una tendencia de crecimiento en la evaluación ciudadana de su mandato.
Mitofsky destaca que este nivel de respaldo se mantiene en un contexto de presión política y económica, lo que refuerza la percepción de estabilidad y confianza en la conducción del país durante el inicio de 2026. En diversos segmentos poblacionales, la mandataria conserva una valoración positiva, incluyendo sectores tradicionalmente críticos.
Por filiación partidista, la presidenta obtuvo 53.3 por ciento de aprobación entre simpatizantes del PRI, así como 36.8 por ciento entre militantes de Movimiento Ciudadano y Acción Nacional, lo que muestra un alcance transversal de su respaldo más allá de su base política.
A nivel estatal, 15 entidades superaron el promedio nacional de aprobación, destacando Guerrero (80.4%), Hidalgo (80.3%) y Durango (79.8%), como los estados con mayor respaldo ciudadano. Estas cifras consolidan el posicionamiento de Sheinbaum en amplias regiones del país.
Las unidades, conocidas como “monstruos”, fueron aseguradas en operativos coordinados entre autoridades federales y estatales.
La Fiscalía General de la República (FGR)destruyó 23 vehículos con blindaje artesanal, conocidos como “monstruos”, como parte del Programa “Destino de Bienes y Objetos del Delito”. Estas unidades habían sido aseguradas en distintos operativos realizados entre noviembre de 2025 y enero del presente año en el estado de Tamaulipas.
Los vehículos fueron decomisados en acciones coordinadas entre la Guardia Estatal y el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional. De acuerdo con las investigaciones, las unidades presuntamente eran utilizadas por integrantes de grupos delictivos y se encontraban vinculadas a 19 carpetas de investigación.
El evento de destrucción fue encabezado por el Ministerio Público Federal, adscrito a la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), y contó con la presencia de autoridades de los tres órdenes de gobierno. Asimismo, peritos de la Agencia de Investigación Criminal y personal del Órgano Interno de Control de la FGR supervisaron el procedimiento conforme a la normatividad vigente.
El envío de más de 800 toneladas de víveres refuerza la histórica relación de solidaridad entre ambos países, en un contexto marcado por el desabasto de hidrocarburos y presiones externas.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció públicamente al gobierno de México el envío de ayuda humanitaria a la isla, en medio de la crisis de hidrocarburos que atraviesa el país caribeño, agravada por las presiones económicas de Estados Unidos.
A través de su cuenta oficial en X, el mandatario cubano expresó: “Gracias, México. Por la solidaridad, el afecto, el abrazo siempre cálido a Cuba”, mensaje que fue replicado ampliamente en redes sociales como un gesto de reconocimiento al respaldo mexicano.
El Gobierno federal informó que el pasado domingo 8 de febrero zarparon dos buques de la Secretaría de Marina, los cuales transportan más de 814 toneladas de víveres destinados a la población civil cubana. Se prevé que la carga arribe a la isla en un plazo aproximado de cuatro días.
La ayuda humanitaria incluye leche líquida y en polvo, productos cárnicos, frijol, arroz, atún en agua, sardina, aceite vegetal, así como artículos de higiene personal, todos considerados productos de primera necesidad ante la situación que enfrenta Cuba.
Al dar a conocer el envío, el gobierno mexicano subrayó que esta acción responde a la tradición solidaria de México con América Latina, y en particular con Cuba, país con el que mantiene una relación histórica de cooperación y apoyo mutuo, incluso en escenarios de alta complejidad política y económica.
El respaldo ocurre en un momento clave para la isla, donde el desabasto energético ha impactado la vida cotidiana, los servicios básicos y la distribución de alimentos, lo que ha incrementado la necesidad de apoyo internacional.
La regidora morenista asumirá el cargo durante 17 meses en medio de una profunda división política, exigencias ciudadanas de transparencia y señalamientos por su cercanía con la administración saliente.
La regidora Lorena Marisol Rodríguez Rivera fue nombrada alcaldesa interina de Tequila, Jalisco, luego de la detención del exedil Diego Rivera Navarro, acusado de presuntamente encabezar una red de extorsión y corrupción operada desde el Ayuntamiento, en la que estarían involucrados varios funcionarios municipales.
La designación se realizó durante una sesión extraordinaria del Cabildo, marcada por la tensión política y la división interna, donde Rodríguez Rivera obtuvo seis votos a favor, tres en contra y una abstención. Regidoras del PRI, Movimiento Ciudadano y una edil independiente rechazaron el nombramiento, mientras que una regidora de Morena optó por abstenerse.
Rodríguez Rivera, militante de Morena, se desempeñaba como regidora e integraba comisiones clave como Salud, Higiene, Combate a las Adicciones, Medio Ambiente y Participación Ciudadana. Es licenciada en Administración de Empresas y cuenta con experiencia en la Secretaría del Bienestar, donde laboró entre 2019 y 2024.
Su llegada al cargo no ha estado exenta de polémica. Además de ser identificada como cercana al grupo político de Diego Rivera Navarro, hace meses circuló en redes sociales un video en el que aparece durante un evento donde se interpreta un narcocorrido alusivo a “El Mencho”, líder del CJNG. En su momento, la hoy alcaldesa aseguró que no cantó la canción y que el video fue difundido con fines de desprestigio político.
El interinato tendrá una duración de 17 meses, por lo que Rodríguez Rivera permanecerá en el cargo hasta julio de 2027. En su primer mensaje oficial, afirmó que su gobierno buscará estabilidad, unidad y resultados, y prometió un ayuntamiento honesto, cercano a la gente y con principios, en uno de los momentos más delicados que enfrenta Tequila en años recientes.
El cantante puertorriqueño Bad Bunny protagonizó el show de medio tiempo del Super Bowl LX 2026, en lo que muchos consideran un momento histórico de la cultura latina en uno de los escenarios más vistos del planeta. Su presentación no sólo fue un despliegue musical, sino también una plataforma cargada de símbolos culturales, interpretaciones políticas y decisiones estéticas.
El cantante Bad Bunny, transformó el escenario del Super Bowl en una puesta en escena con múltiples capas de significado: desde la celebración de la cultura latina hasta mensajes simbólicos que resonaron en el contexto político y social de Estados Unidos. El performance de Bad Bunny, acompañado por figuras como Lady Gaga y Ricky Martin, combinó música, estética visual y referencias culturales.
El show inició con Bad Bunny emergiendo de un paisaje de cañaverales y vegetación alta, evocando el trópico como territorio histórico, un espacio marcado por la colonización, la plantación, el trabajo agrícola y la resistencia cultural.
El artista lució un conjunto claro tipo jersey con el número 64 y el apellido “Ocasio”, combinando elementos que hicieron referencia tanto al fútbol americano como a su propia identidad puertorriqueña, fusionando así dos mundos escénicos: el deportivo y el cultural.
Asimismo, el cuerpo se convirtió en archivo vivo de una tradición musical y corporal, con cientos de bailarines moviéndose al ritmo de salsa, reguetón y bailes populares puertorriqueños.
Durante el espectáculo, en pantallas gigantes se proyectaron frases como “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, un mensaje de unidad en un contexto de polarización social. Esta frase, lejos de un simple texto decorativo, fue interpretada como el corazón conceptual del show: una invocación a la empatía, la diversidad y la convivencia frente a la violencia, la discriminación y la división.
Ese mensaje, junto con otras expresiones como “god bless, América” generó múltiples interpretaciones: desde quienes vieron en él una apelación al respeto mutuo entre comunidades diversas, hasta aquellos que lo leyeron como una crítica a políticas de exclusión inmateriales, especialmente en el contexto migratorio de Estados Unidos.
El artista agitó una versión de la bandera puertorriqueña con el triángulo azul claro y las franjas rojas y blancas, símbolo que alude a la aspiración de autonomía de la isla, que actualmente sigue siendo territorio de Estados Unidos.
A lo largo del espectáculo, el conejo malo recorrió tanto sus éxitos más recientes como himnos fundacionales del reguetón, construyendo un relato escénico profundamente latino. El montaje recreó escenas de la vida comunitaria latina, destacando una emotiva secuencia que evocó una boda tradicional, con familiares, niños corriendo y amigos reunidos, abrazándose y bailando al ritmo de la música
Lady Gaga fue una de las invitadas del show, bailando salsa con un vestido azul con una flor roja acompañado de capas, pliegues y movimiento fluido. Su atuendo no evocaba glamour hollywoodense, sino un vestido que recordaba a los trajes tradicionales usados en bailes de salón caribeños.
Bunny retomó imágenes de su discurso televisado tras ganar el Premio Grammy a mejor Álbum del Año, creando una escena donde ofreció su premio a un niño parecido al cantante, como mensaje conmovedor. “Si yo estoy aquí hoy es porque yo siempre creí en mí”, mencionó durante la presentación.
Ricky Martin entró al escenario con un atuendo claro, estructurado y de líneas limpias, cercano a un traje moderno caribeño: tonos arena y que evocaba la elegancia tropical urbana, esa estética que conecta San Juan con Miami, la tradición con la modernidad. El artista se unió interpretando Lo que le pasó a Hawái, canción que protesta contra el desplazamiento de comunidades de Hawái por parte de Estados Unidos.
Uno de los ejes visuales del espectáculo fue La Casita, una recreación de una vivienda tradicional de concreto en Puerto Rico, con techo plano y tonalidades sobrias, basada en casas reales de la isla. Este espacio operó como un escenario paralelo dentro del show. Desde allí, Bad Bunny interpretó varios temas mientras se recreaba un ambiente propio de los barrios puertorriqueños: convivencias entre vecinos, vendedores de piraguas y cocos, y celebraciones comunitarias con distintos artistas latinos, entre ellos Karol G, Pedro Pascal y Cardi B, bailando y compartiendo la fiesta.
El conejo malo cerró su presentación nombrando a todos los países latinos, mientras todos los bailarines se unían ondeando las banderas de todo el continente americano, convirtiendo el final del show en un gesto de unidad, pertenencia y orgullo cultural, colocando a las identidades latinoamericanas en el centro del Súper Tazón.
Para muchos fanáticos latinos, la actuación de Bad Bunny fue un acto de visibilidad positiva: un artista llevando su idioma y su herencia cultural a un evento masivo dominado históricamente por espectáculos en inglés. Con todo esto, se observa como el espectáculo abrió un espacio de debate sobre identidad, lengua, representación y pertenencia en Estados Unidos, haciendo del show de medio tiempo un acontecimiento que va más allá de la música y el entretenimiento: una celebración llena de simbología con mensajes de amor y resistencia.
Uno de los momentos más comentados del espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX protagonizado por Bad Bunny fue cuando el artista puertorriqueño apareció en el escenario con un Grammy entregándolo a un niño, mientras en las pantallas gigantes se mostró también un cartel con la palabra “Conejo”. La escena desató diversas interpretaciones y teorías en redes sociales entre quienes siguieron el evento.
Bad Bunny, cuyo apodo artístico está asociado popularmente con la figura del conejo, sostuvo el galardón que recibió recientemente a Álbum del Año 2026 con Debí Tirar Más Fotos y dirigió un breve mensaje a su público, mencionando a su familia en Puerto Rico, que estaba viéndolo a través de la transmisión.
La presencia del niño, el premio y el cartel generaron diferentes lecturas entre espectadores y usuarios de redes: algunos interpretaron el momento como un gesto simbólico hacia Liam Conejo Ramos, un menor latino que estuvo en detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
Sin embargo, otras versiones sostienen que la escena fue un guiño autobiográfico, en el que Bad Bunny habría querido representar su propio pasado, como una especie de diálogo entre “el Benito de hoy” y su yo niño, reforzado por fotografías compartidas que muestran al artista de pequeño vistiendo una camiseta similar a la del menor que apareció junto al Grammy.
Hasta ahora no existe confirmación oficial de que el niño sea Liam Conejo Ramos ni que el gesto haya sido dirigido específicamente a él; diversas publicaciones en redes sugieren que puede tratarse simplemente de una imagen simbólica pensada como parte del montaje del espectáculo, con interpretaciones múltiples de los espectadores.
Más allá de esta escena, la participación de Bad Bunny en el Super Bowl y su reciente triunfo histórico en los Grammy 2026, donde se convirtió en el primer artista con un álbum completamente en español en ganar el premio de Álbum del Año, ha centrado el foco mediático en su impacto cultural y social dentro de la música latina a nivel global.
El presidente de Estados Unidos criticó con dureza el show de medio tiempo del artista puertorriqueño, cuestionando su idioma y pertinencia cultural.
La presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl no solo generó elogios y conversación en redes sociales, sino que también provocó una fuerte reacción desde la esfera política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra el artista puertorriqueño, calificando su actuación como “absolutamente terrible” y una bofetada en la cara para Estados Unidos.
A través de un mensaje difundido en Truth Social, el mandatario aseguró que el show fue “uno de los peores de la historia” del Super Bowl, cuestionando tanto su ejecución artística como su representación cultural dentro de uno de los eventos televisivos más vistos a nivel mundial.“
No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia”, expresó Trump en su publicación, donde también criticó el uso del español durante la presentación. “Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo”, añadió.
El presidente también apuntó contra la propuesta coreográfica del espectáculo, señalando que el baile era “repugnante”, especialmente considerando la audiencia familiar que sigue el evento. Sus declaraciones se suman a una línea de críticas culturales que manifestó anteriormente hacia otros shows.
Además, Trump extendió sus comentarios hacia la cobertura mediática y la propia NFL, asegurando que el espectáculo recibiría buenas reseñas de “los medios de comunicación falsos”.La polémica surge días después de que Bad Bunny ofreciera discursos con tintes políticos en los Grammy y luego de anunciar una gira que no contempló fechas en Estados Unidos.
Como cierre de su declaración, Trump retomó su conocido lema: “Hagamos a Estados Unidos grande otra vez”, reafirmando su postura crítica ante uno de los shows más comentados del año.
El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl volvió a ser, más que un show musical, un terreno de disputa política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la presentación, nombrándola como “absolutamente terrible” y “una de las peores de la historia”.
En su mensaje, Trump afirmó que el show “no tiene sentido”, que es “una afrenta a la grandeza de Estados Unidos” y que no representa los estándares de éxito, creatividad y excelencia que, según él, definen al país. Mientras el Super Bowl ha sido históricamente un espacio de diversidad musical y representación cultural, Trump lo interpreta como una amenaza a su ideal de nación homogénea y conservadora.
El presidente atacó directamente a Bad Bunny, asegurando que “nadie entiende una palabra de lo que dice” y calificando la coreografía de “repugnante”, especialmente para los niños. Este tipo de críticas retoman un discurso moralista que ha sido recurrente en la derecha estadounidense para deslegitimar expresiones culturales contemporáneas que van más allá de lo blanco y tradicional.
Trump también conectó su molestia con la economía, presumiendo que Estados Unidos está “rompiendo récords” en la bolsa y en los fondos de retiro 401(k). Utilizando el Super Bowl, uno de los eventos más vistos del mundo, para reafirmar su narrativa de éxito económico, aun cuando estos indicadores no reflejan la realidad de millones de estadounidenses que enfrentan inflación, precariedad laboral y desigualdad.
Como parte de su ofensiva, acusó a los medios de comunicación de otorgar “buenas reseñas” al show porque, en su opinión, están desconectados de “la vida real”. Presentándose nuevamente como “el único intérprete legítimo del sentir popular”.Finalmente, Trump aprovechó para exigir que la NFL revierta su nueva regla de patada inicial, calificándola de “ridícula”.