Tras más de cuatro décadas de operación, el Sistema Cutzamala, principal infraestructura que suministra agua potable a la Zona Metropolitana del Valle de México, ha entrado en una fase de modernización histórica con una inversión superior a 680 millones de pesos.
El objetivo del proyecto, de acuerdo a Citlalli Peraza Camacho, directora del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (Ocavm), es garantizar la vida útil del sistema por al menos 20 años más y asegurar el suministro de agua a alrededor de 5 millones de habitantes de la Ciudad de México y del Estado de México, amenazado por el desgaste natural de sus equipos tras décadas de uso intensivo.
Un diagnóstico técnico realizado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) detectó que piezas clave, como válvulas esféricas, rotores y equipos de bombeo, presentaban desgaste considerable tras décadas de funcionamiento. Por ello se destinarán más de 259 millones de pesos para la fabricación y sustitución de piezas exclusivas, que fueron mandadas a fabricar en el extranjero. Otros 188 millones de pesos serán utilizados para la renovación de rotores y equipos adicionales de bombeo de gran capacidad.
Durante un recorrido por la planta potabilizadora Los Berros, núcleo estratégico del Cutzamala, las autoridades destacaron que esta obra, considerada la más grande de su tipo en América Latina, bombea agua a través de más de 225 kilómetros de tubería y eleva el líquido hasta mil 100 metros de altura para su posterior distribución. El elevado consumo energético de este proceso, con un gasto anual de energía que promedia miles de millones de pesos, forma parte de los desafíos de operación que busca amortiguar la modernización.
El agua captada de las presas Valle de Bravo, El Bosque y Villa Victoria recorre más de 125 kilómetros hasta la planta potabilizadora, donde pasa por etapas de floculación, sedimentación, filtración y desinfección antes de ser bombeada hacia el valle de México y entregada en bloque con calidad para consumo humano, de acuerdo con la normativa vigente.
Este proceso, también contempla la actualización del Centro de Control Supervisorio, considerado el “cerebro” del sistema, cuya tecnología data del año 2000. El objetivo es migrar a un sistema automatizado de supervisión, control y adquisición de datos (SCADA), con una inversión de 157 millones de pesos para reforzar la confiabilidad operativa del Cutzamala y modernizar sus procesos de control.
Los niveles de almacenamiento del Sistema Cutzamala se han mantenido relativamente altos en los meses recientes: de acuerdo a la Conagua, el sistema registró alrededor del 86.3% de su capacidad total, lo que permite garantizar el abasto por al menos dos años sin afectaciones graves, gracias a la recuperación de volúmenes de agua tras la temporada de lluvias de 2025.
La modernización del Cutzamala no solo busca extender la vida útil de sus componentes, sino también evitar paros no programados en el futuro, fortalecer la automatización de sus procesos y asegurar que uno de los sistemas de abastecimiento más importantes del país siga operando de manera eficaz en un contexto de demandas crecientes por agua potable en una de las zonas metropolitanas más grandes del mundo.

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