El histórico entrenador en jefe renunció un día después de la eliminación en playoffs, cerrando un ciclo marcado por constancia, éxito regular y un Super Bowl.
Los Pittsburgh Steelers iniciaron una nueva etapa este martes. Apenas un día después de quedar eliminados en los playoffs de la NFL, Mike Tomlin presentó su renuncia como head coach del equipo, poniendo fin a una relación de casi dos décadas al frente de una de las franquicias más emblemáticas de la liga.
Tomlin, de 53 años, dirigía a Pittsburgh desde 2007 y se había consolidado como el entrenador con mayor tiempo ininterrumpido en un mismo banquillo dentro de la NFL. Su decisión fue comunicada directamente a la organización durante una reunión con la directiva.
“Durante nuestra reunión de hoy, el entrenador Tomlin me informó que decidió dimitir como nuestro entrenador jefe”, señaló Art Rooney II, presidente de los Steelers, mediante un comunicado oficial. “Estoy extremadamente agradecido con Mike por todo el trabajo, la dedicación y el éxito que compartimos durante los últimos 19 años”, añadió.
Durante su gestión, Tomlin llevó a los Steelers al título del Super Bowl XLIII en 2009 y construyó una reputación basada en la regularidad competitiva. Bajo su mando, Pittsburgh nunca registró una temporada con récord perdedor, una marca que lo colocó entre los entrenadores más consistentes de la era moderna.
No obstante, el cierre de su ciclo estuvo marcado por la falta de éxito en postemporada. Desde 2017, los Steelers no lograron ganar un solo partido de playoffs, una sequía que terminó por pesar en la evaluación global del proyecto.
Con la salida de Mike Tomlin, Pittsburgh se enfrenta ahora al desafío de redefinir su rumbo deportivo, mientras la NFL despide a uno de los entrenadores más estables y reconocidos de los últimos años.

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