Los líderes de seis naciones acordaron fortalecer la cooperación en defensa, energía y recursos estratégicos en una región clave que gana relevancia por el deshielo y las nuevas rutas comerciales.
Los gobiernos de Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Canadá acordaron este domingo reforzar su cooperación estratégica en el Ártico, una región cada vez más relevante a nivel geopolítico debido a la competencia internacional por recursos naturales, rutas marítimas y seguridad regional.
Durante una reunión celebrada en Oslo, los mandatarios firmaron un comunicado conjunto en el que reiteraron su compromiso con el derecho internacional, la cooperación regional y la estabilidad, en un contexto global marcado por conflictos y crecientes tensiones entre potencias.
Los seis países —todos miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte— anunciaron que fortalecerán la colaboración en defensa, comercio, energías de bajas emisiones, tecnología y explotación responsable de recursos minerales, sectores considerados estratégicos para el futuro del Ártico.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que el actual contexto internacional obliga a reforzar las alianzas. Señaló que la guerra en Ucrania, la tensión en Medio Oriente y los cambios en la política de sanciones hacia Rusia han generado un escenario de mayor incertidumbre para la seguridad regional.
Por su parte, el primer ministro canadiense Mark Carney subrayó que los países del norte enfrentan nuevos desafíos relacionados con la seguridad del Ártico, la evolución de los conflictos modernos y el impacto de las tecnologías emergentes en la guerra. A su juicio, la región requiere una coordinación más estrecha entre aliados.
El encuentro ocurre mientras unos 32 mil soldados de 14 países de la OTAN participan en el ejercicio militar “Cold Response” en Noruega y Finlandia, enfocado en entrenamiento para combate en condiciones extremas.
El interés internacional en el Ártico ha crecido debido a que el deshielo avanza entre tres y cuatro veces más rápido que en el resto del planeta, lo que abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a hidrocarburos, minerales y pesca, además de intensificar la competencia estratégica entre potencias como Rusia y Estados Unidos.

Deja un comentario