Semana Santa en Santa Rosa Xochiac: tradición de los “shimos” enciende identidad y comunidad

La quema de figuras monumentales reúne a familias durante todo el año y reafirma una de las tradiciones más arraigadas de la alcaldía Álvaro Obregón.

En el corazón de los pueblos originarios de la alcaldía Álvaro Obregón, la Semana Santa 2026 en Santa Rosa Xochiac se vivió como una poderosa expresión de identidad colectiva. Más allá del recogimiento religioso, la comunidad dio vida a una de sus tradiciones más emblemáticas: la creación y quema de los llamados “shimos”, figuras que simbolizan la traición y las energías negativas que buscan dejar atrás.

Aunque en otras regiones se les conoce como Judas, en Santa Rosa Xochiac los “shimos” representan un proceso comunitario profundo, que trasciende la quema. Su elaboración implica trabajo, organización y compromiso durante todo el año, bajo un esquema similar al de las mayordomías, donde participan familias completas y grupos de entre 35 y 40 personas.

No es solo una festividad de días; es un compromiso anual”, explican artesanos locales, quienes detallan que desde meses antes definen el tamaño, diseño y materiales de cada figura, con el objetivo de destacar entre los participantes y dejar huella en la memoria colectiva.

En este 2026, los “shimos” sorprendieron por su complejidad y tamaño, alcanzando alturas de entre 3 y 7 metros, aunque en años anteriores han llegado hasta los 12 metros. La destreza técnica de los pobladores atrajo tanto a vecinos como a visitantes, consolidando esta tradición como un atractivo cultural único en la Ciudad de México.

La culminación tuvo lugar cerca de la medianoche en la cancha Máximo Silva, donde grupos como “Los Ya Mérito”, “Los Compadres”, “Los Soñadores” y “Los Tepecos Arriba el Barrio” presentaron sus creaciones. En total, diez “shimos” fueron consumidos por el fuego en un espectáculo de luces, pirotecnia y música que llenó de misticismo y celebración la jornada.

Lejos de concluir, la tradición se renueva: cuando las cenizas se enfrían, inicia de inmediato la planeación del siguiente año. Así, Santa Rosa Xochiac reafirma su orgullo y demuestra que la fe, cultura y unión vecinal siguen vivas a través de prácticas heredadas por generaciones.

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