Por: Frank Alvarado
El PRI en Querétaro destina más de la mitad de su financiamiento en multas por sanciones pasadas, lo que refleja las malas prácticas de su gestión.
En Querétaro, donde históricamente han gobernado únicamente el PRI y el PAN, el Partido Revolucionario Institucional enfrenta una crisis financiera que evidencia años de malas prácticas. Actualmente, el partido estatal destina hasta el 60% de su financiamiento público al pago de multas acumuladas por administraciones anteriores.
La diputada y dirigente estatal del PRI, Abigail Arredondo Ramos, reconoció que del presupuesto para este año, más de la mitad se descuenta automáticamente: “Son 14 millones. Obviamente, es un monto que incluye lo proporcional y lo asignado etiquetado para capacitación. Pero puedo decir que, en el tiempo que llevo como dirigente, cada mes el 50% o más de lo que llega se destina al pago de multas que se vienen arrastrando desde hace muchos años”, explicó (cita tomada de El Sol de Querétaro).
Esto deja al partido con recursos mínimos para gastos básicos como nómina, servicios e incluso actividades en territorio, las cuales dependen en gran medida de aportaciones directas de militantes. Sin embargo, la situación ha generado críticas, ya que la propia Arredondo no está exenta de responsabilidades. El Tribunal Electoral del Estado de Querétaro la sancionó en 2021 por el uso indebido de la imagen de menores en propaganda electoral, una falta considerada grave ordinaria.
Además, el endurecimiento de los criterios del Instituto Nacional Electoral ha incrementado los porcentajes de retención. En un estado donde el PRI fue durante décadas una de las principales fuerzas políticas, su debilitamiento actual refleja tanto la presión institucional como la pérdida de confianza ciudadana.
