Consejeros del Instituto Nacional Electoral perciben hasta 262 mil pesos mensuales y argumentan “autonomía” para mantener salarios elevados.
El Instituto Nacional Electoral (INE) mantiene su postura frente a los intentos de austeridad impulsados desde el gobierno federal y el Congreso, al rechazar recortes presupuestales y defender los altos salarios de sus consejeros, que actualmente ascienden a 262 mil pesos brutos mensuales, superando el ingreso de la Presidenta.
Desde 2018, el organismo electoral ha protagonizado constantes choques con el Ejecutivo y el Legislativo, argumentando que su autonomía constitucional le permite definir el uso de sus recursos. Incluso, ha sostenido que el salario presidencial no está claramente determinado, al considerar prestaciones adicionales como el uso de Palacio Nacional y otros apoyos.
La nueva iniciativa de reforma político-electoral, enviada al Senado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, plantea que ningún funcionario gane más de 134 mil pesos mensuales, lo que obligaría a consejeros y altos mandos del INE a reducir significativamente sus percepciones.

Además de los consejeros, la medida impactaría a la Junta General Ejecutiva y a miles de empleados del instituto, quienes actualmente cuentan con prestaciones superiores a las de la ley, incluyendo seguros de gastos médicos mayores y otros beneficios.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el tema fue recurrente, señalando que la autonomía no debe ser sinónimo de privilegios. Sin embargo, el INE ha defendido que sus remuneraciones están protegidas por criterios constitucionales y son necesarias para garantizar la independencia electoral.
Incluso, ante recortes previos, el organismo acudió a la Suprema Corte, argumentando que la reducción de recursos podría afectar la instalación de casillas y, por ende, los derechos ciudadanos. A pesar de ello, el debate persiste: ¿autonomía o excesos?
Con información de La Jornada.
