Cientos de personas hicieron fila durante horas para escuchar a la filósofa y activista estadounidense.
La llegada de Angela Davis a la UNAM provocó una gran movilización de estudiantes, jóvenes, activistas y público en general. Desde las 6 de la mañana comenzaron a formarse filas para asistir al diálogo magistral “Abolición, feminismo, ¡ahora!”, realizado en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario. El espacio agotó sus 700 lugares alrededor de las 14:50 horas, varias horas antes del inicio del encuentro.
Ante la alta demanda, la Universidad habilitó salas de cine, la Sala Carlos Chávez y la explanada de La Espiga, donde se colocaron una pantalla de gran formato y cientos de sillas para que más personas pudieran seguir la conferencia. La fila llegó hasta las inmediaciones del Museo Universitario Arte Contemporáneo y, aun con los espacios adicionales, algunos asistentes tuvieron que permanecer en los accesos del Centro Cultural Universitario.
Durante el encuentro, Davis y la académica Gina Dent hablaron sobre el feminismo abolicionista, una corriente que cuestiona el uso de las cárceles como principal respuesta frente a la violencia. Davis señaló que problemas como el feminicidio, el racismo, la violencia y las desigualdades están relacionados con factores como la raza, el género y la clase social, por lo que, sostuvo, requieren soluciones que vayan más allá del castigo y promuevan cambios sociales profundos.
Ante un contexto que calificó como marcado por avances antifeministas y autoritarios, Angela Davis llamó a no caer en la desesperanza. Señaló que una de las principales tareas de los movimientos sociales es generar esperanza y demostrar que otro mundo es posible mediante la organización colectiva. También habló sobre el racismo, el colonialismo y el capitalismo, y destacó la importancia de que la academia escuche otras experiencias y formas de conocimiento.
El encuentro concluyó con una postura de solidaridad con Palestina. Davis tomó una bandera palestina que le entregó una persona del público y destacó la resistencia de quienes continúan luchando incluso en circunstancias difíciles. La multitudinaria respuesta en la UNAM mostró el interés que continúa generando la trayectoria de la activista, especialmente entre las nuevas generaciones que acudieron para escuchar directamente sus reflexiones sobre justicia social, feminismo y transformación colectiva.
