Integrantes de la Asamblea de Barrios irrumpieron en el recinto legislativo de Donceles de manera violenta entre empujones y daños materiales, provocando la suspensión momentánea de actividades del congreso capitalino quienes discutían la aprobación del Plan B.
Integrantes de la Asamblea de Pueblos por la Vivienda de Azcapotzalco irrumpieron en la sede del Congreso de la Ciudad de México, lo que provocó momentos de tensión, empujones y daños materiales. Durante el intento de ingreso, se reportó la ruptura de vidrios y el uso de extintores, en un intento por frenar el avance de los manifestantes.
La irrupción obligó a suspender de manera momentánea la sesión del Congreso en su carácter de Constituyente Permanente. Dentro del recinto, algunos integrantes del grupo lograron ingresar hasta el área de recepción, donde se registraron jaloneos y confrontaciones con el personal de resguardo.
Legisladores del Congreso condenaron los hechos y emitieron un comunicado en el que se refirieron a los actos de violencia registrados cuando manifestantes intentaron ingresar al recinto legislativo para exponer demandas de vivienda. En el documento, el órgano legislativo reafirmó su compromiso con la libertad de expresión y la apertura al diálogo con la ciudadanía; sin embargo, también rechazó cualquier acto de agresión, subrayando que las puertas seguirán abiertas siempre que prevalezcan el respeto, la legalidad y el diálogo.
Tras reanudarse la sesión, el presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, reconoció la labor del personal de seguridad. Los manifestantes, por su parte, mantuvieron como principal demanda el acceso a la vivienda en la capital.
