En Nuevo León la percepción de inseguridad crece al ritmo de los pleitos políticos que mantienen fracturada la coordinación entre el Estado y la Federación, advirtió Waldo Fernández, aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
Aunque a nivel nacional los índices delictivos han mostrado una tendencia a la baja, en Nuevo León persiste una fuerte percepción de inseguridad, la cual se explica en buena medida por las disputas políticas que mantiene el gobierno estatal que le impiden priorizar un trabajo coordinado con la Federación. Así lo señaló Waldo Fernández, aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional.
“La clase política está peleada aquí todos contra todos, eso se lleva a las Mesas de Seguridad; hay que sacarlo de las Mesas de Seguridad y reinstalar la confianza entre las instituciones que se dedican a proteger a los ciudadanos”, explicó.
Para el Senador con licencia, Waldo Fernández, la solución al problema de seguridad se resume en coordinación: “La realidad es que la seguridad se arregla con tres palabras: coordinación, coordinación, coordinación. La Federación, Estado y municipios tienen aportar a las mesas de trabajo la coordinación necesaria para poder paliar todos los delitos, no solamente uno en particular”, afirmó.
Waldo Fernández destacó que el Gobierno federal ha mantenido un esfuerzo constante en el combate a la delincuencia, lo cual se refleja en las cifras nacionales: “Las estadísticas nacionales hablan de la reducción de homicidios, ése es un trabajo conjunto donde se tiene que reconocer la intervención de Federación, Estado y municipios”, comentó al respecto.
No obstante, reconoció que en sus recorridos por Nuevo León ha percibido de primera mano el malestar ciudadano en materia de seguridad: “La percepción de inseguridad, yo que ando recorriendo las colonias de Monterrey y de Nuevo León, existe”, señaló.
Waldo Fernández explicó que dicha percepción está vinculada al incremento de delitos del fuero común, que no necesariamente están reflejados en las estadísticas de homicidios: “Necesitamos políticas públicas para que esta percepción cambie, porque hay otros delitos, los delitos del fuero común: el robo, el robo con violencia, la violencia familiar… que van al alza“, añadió.
