El “gesto” de Maru Campos hacia Vicente Fox durante su evento de intento de respaldo político volvió a colocar al PAN bajo cuestionamientos por su cercanía con las figuras del pasado.
El evento organizado por el Partido Acción Nacional para “respaldar” a la traidora a la patria Chihuahuense, Maru Campos, el pasado 30 de mayo, dejó bajas expectativas. Aunque la dirigencia panista intentó presentar el encuentro como una demostración masiva de fuerza política, las imágenes en redes sociales exhibieron que no logró llenarse pese al acarreo.
El acto se llevó a cabo en un centro de convenciones cerrado, lo que refleja la distancia que suele existir entre las élites panistas. Mientras el discurso era hablar sobre la cercanía con la gente, los videos e imágenes reflejaron una historia distinta.
Uno de los momentos más señalados fue cuando al término del encuentro, Maru le besó la mano al expresidente Vicente Fox, lo que fue interpretado como una muestra de dependencia política hacia figuras que han representado una etapa marcada por privilegios, violencia, inseguridad y corrupción.
Maru Campos elogió tanto a Vicente Fox como a Felipe Calderón durante el evento, a quienes reconoció por su mala influencia en su trayectoria política. Los exmandatarios, en respuesta a ello, respondieron con mensajes de “respaldo”.
Todo terminó en una imagen de un PAN aferrado a sus viejos liderazgos y a las figuras de siempre. Ni la presencia de expresidentes, ni el acarreo de simpatizantes, ni el despliegue de operadores lograron convertir en la demostración de “fuerza” que buscaban reflejar.
Más que una muestra de respaldo popular, el acto pareció una reunión de privilegios y de hambre de poder, en la que sus participantes demostraron estar alejados de la ciudadanía que afirman representar.
