Con filtros que absorben hasta cinco veces su peso en contaminantes, el proyecto busca revertir la crisis ambiental que ha llevado a la casi desaparición del ajolote.
En la Ciudad de México, filtros elaborados con cabello humano se utilizan para limpiar los canales de Xochimilco, con el objetivo de recuperar el hábitat del ajolote. Cada filtro contiene cerca de un kilo de pelo y puede absorber hasta cinco veces su peso en contaminantes, principalmente aceites y grasas.
La urgencia de estas acciones radica en el colapso de la especie en su entorno natural. En la última década, la población de ajolotes pasó de menos de 300 ejemplares por kilómetro cuadrado a cero, debido a la contaminación del agua por descargas domésticas, residuos comerciales y metales pesados.
Hasta ahora, el proyecto ha instalado alrededor de 20 filtros en los canales, los cuales permanecen cerca de dos meses en el agua antes de ser retirados, tratados con bacterias y reutilizados o integrados al suelo sin generar residuos. Especialistas señalan que, de ampliarse el uso a cientos de trajineras, el impacto en la limpieza del agua podría ser significativo.
La iniciativa cuenta con el apoyo de una red de 33 barberías y estéticas que recolectan en promedio dos kilos de cabello al mes, sumando más de 200 kilos en 2025. Impulsado por Matter of Trust Latam, el proyecto busca escalar su alcance y contribuir a la recuperación del ecosistema donde habita esta especie en peligro de extinción.
