El Códice Azcatitlán regresó temporalmente a México gracias a un préstamo de Francia, donde permanece bajo resguardo de la Biblioteca Nacional, mientras el Gobierno mexicano mantiene su demanda de restitución. La pieza podrá ser contemplada hasta diciembre en el Museo Nacional de Antropología.
El Códice Azcatitlán, uno de los manuscritos pictográficos fundamentales para conocer la historia del pueblo mexica, volvió a México después de siglos fuera del país. Desde este jueves 17 de septiembre, dos de sus folios son exhibidos en una urna de vidrio en el Museo Nacional de Antropología, como parte de la exposición El Códice Azcatitlan: México-Francia, 200 años de amistad, que permanecerá abierta hasta el 31 de diciembre de 2026.
La pieza, integrada por 25 folios y alrededor de 500 años de historia, relata desde la migración mexica desde Aztlán y la fundación de México-Tenochtitlán hasta la conquista española. Sus imágenes muestran escenas de poder, rituales, guerreros y episodios relacionados con la caída de la ciudad en 1521. Su autoría individual se desconoce, pues, según especialistas citados, este tipo de manuscritos pertenecían a los pueblos y no se atribuían necesariamente a un artista específico.
El regreso temporal ocurre en medio de la disputa por la restitución del códice, reclamada desde hace años por México. La presidenta Claudia Sheinbaum planteó el año pasado la devolución del Azcatitlán y del Códice Boturini durante la visita del presidente francés Emmanuel Macron, pero Francia sostiene que existen impedimentos legales para restituirlos. Como parte del intercambio bilateral, el Códice Boturini también regresará temporalmente a México a finales de este año.
La historia del Azcatitlán refleja además el complejo recorrido de numerosos documentos indígenas que terminaron en Europa. El manuscrito pasó por distintas colecciones hasta que el investigador francés Joseph Marius Alexis Aubin trasladó a Francia el acervo de Lorenzo Boturini en el siglo XIX; posteriormente fue adquirido por Eugène Goupil y, tras su muerte, donado a la Biblioteca.

