Uniformados con hasta 20 años de servicio denunciaron que fueron despedidos de manera arbitraria y advirtieron que podrían emprender acciones legales para defender sus derechos laborales.
Alrededor de 150 policías municipales de Uruapan, Michoacán, fueron dados de baja luego de no acreditar los exámenes de control y confianza, en una decisión atribuida al secretario de Seguridad Pública municipal, Omar Guadarrama.
Los agentes fueron citados en la Casa de la Cultura, donde sus mandos les notificaron que dejarían de formar parte de la corporación. La medida provocó inconformidad y posteriormente los uniformados se manifestaron en la plaza de La Ranita, para exigir una explicación sobre su separación del cargo.

La presidenta municipal, Grecia Quiroz, respaldó el proceso encabezado por Guadarrama y aseguró que forma parte de una estrategia para revisar y fortalecer la corporación policial. La alcaldesa señaló que algunos elementos no continuarán en funciones por no haber acreditado las evaluaciones o por no cumplir, por ahora, con todos los requisitos establecidos por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Sin embargo, los policías inconformes, algunos con más de dos décadas de servicio, acusaron que las bajas fueron arbitrarias, pues varios se encontraban todavía en proceso de acreditar las evaluaciones. Explicaron que, mientras concluían dicho procedimiento, habían sido asignados temporalmente a labores de prevención del delito.
Los elementos afectados no descartaron presentar recursos legales para defender sus derechos laborales. Hasta el momento, las autoridades municipales no han precisado oficialmente el número exacto de agentes separados de la corporación, aunque los inconformes sostienen que serían al menos 150 policías.
