Etiqueta: crisis de seguridad

  • El ultraderechista José Antonio Kast gana las elecciones presidenciales en Chile; Jara admite derrota

    El ultraderechista José Antonio Kast gana las elecciones presidenciales en Chile; Jara admite derrota

    Con casi 60% de los votos y el respaldo de toda la derecha, Kast capitalizó el miedo a la inseguridad y la crisis migratoria para imponerse en una elección obligatoria y de alta participación.

    El ultraconservador José Antonio Kast, líder del Partido Republicano, se convirtió en presidente electo de Chile tras ganar la segunda vuelta presidencial con 58.61% de los votos, frente al 41.39% obtenido por la candidata de izquierda Jeannette Jara, quien reconoció su derrota la misma tarde de la elección.

    De acuerdo con el Servicio Electoral de Chile (Servel), el resultado corresponde al 100% del escrutinio, con 10 millones 380 mil votos válidos. Kast obtuvo 6 millones 84 mil sufragios, mientras que Jara alcanzó 4 millones 295 mil. La jornada, con voto obligatorio, registró más de 11.1 millones de votos emitidos, incluidos 650 mil nulos y 136 mil en blanco, y se desarrolló con relativa normalidad.

    La victoria de Kast confirma las proyecciones de encuestas y analistas, impulsada por el respaldo de los partidos de derecha, pese a que Jara había ganado la primera vuelta. En un mensaje público, la candidata del oficialismo afirmó: “La democracia habló fuerte y claro”, y deseó éxito al presidente electo “por el bien de Chile”.

    Kast asumirá el 11 de marzo de 2026, tras una campaña centrada en el combate a la crisis de seguridad, la expulsión de más de 300 mil migrantes irregulares, el cierre de la frontera norte y la reactivación económica. Aunque su programa generó inquietud por eventuales recortes laborales, en el último debate prometió no tocar la Ley de 40 horas ni beneficios sociales clave.

    Durante la noche electoral, Kast recibió el saludo de Jara y del presidente Gabriel Boric, mientras celebraba con su familia y aliados políticos. En política exterior, adelantó una mayor cercanía con Argentina, destacando su relación con Javier Milei y la proyección de Chile hacia el Asia-Pacífico.

  • Sigue latente ineficacia en seguridad UNAM; trabajadores desprotegidos y vacunación suspendida

    Sigue latente ineficacia en seguridad UNAM; trabajadores desprotegidos y vacunación suspendida

    La violencia contra los trabajadores obligó a cancelar la jornada, evidenciando la ineficacia del modelo de seguridad universitaria y la prioridad institucional de aplazar vacunas antes que proteger a su comunidad.

    El pasado viernes, la UNAM anunció la suspensión total de su jornada de vacunación en el Mega Centro del Estadio Olímpico Universitario, luego de que un grupo de personas que llegó fuera del horario establecido agrediera a trabajadores al exigir ser vacunados. 

    Lejos de reforzar protocolos de protección para su personal, la institución optó por cancelar la jornada completa, dejando sin inmunización a miles de personas programadas para el sábado. La propia UNAM informó que quienes quedaron pendientes serían contactados a partir del 18 de noviembre, es decir, cuatro días después.

    El incidente expuso nuevamente la crisis de seguridad que atraviesa la Universidad. 

    Apenas semanas atrás, un aficionado murió en las inmediaciones del estadio, un hecho que ya había encendido alarmas internas. Ahora, la agresión contra personal de salud vuelve a evidenciar que las autoridades universitarias carecen de un modelo de prevención eficiente, incapaz de responder ante riesgos básicos y, peor aún, incapaz de proteger a quienes sostienen las labores más sensibles: los trabajadores.

    A esta situación se suma la polémica decisión del rector Leonardo Lomelí, quien nombró a Manuel Palma Rangel como nuevo titular de seguridad universitaria. 

    Palma Rangel, exfuncionario del sistema penitenciario del Estado de México, ha sido señalado por presunta corrupción, cobros ilegales y prácticas de control punitivo en cárceles mexiquenses. Su expertise —centrado en poblaciones cautivas y esquemas de máxima seguridad— contrasta con lo que requiere una universidad pública, autónoma y abierta.

    Mientras la UNAM reporta haber aplicado 73 mil 671 vacunas hasta el viernes 14 —entre influenza, neumococo, covid-19 y triple viral— la suspensión del sábado revela una prioridad cuestionable: detener la vacunación, pero no garantizar entornos seguros para sus trabajadores ni para la comunidad que atiende. 

    La institución calificó la violencia como “inadmisible”, pero no anunció medidas de protección adicionales ni acciones disciplinarias contra los agresores.

    Con un nuevo responsable de seguridad vinculado a modelos penitenciarios y un megacentro suspendido por falta de control básico, la UNAM enfrenta una pregunta urgente: ¿puede garantizar la seguridad de su comunidad o seguirá respondiendo con improvisación?