Etiqueta: Crisis UNAM

  • Inician paro en FES Cuautitlán para exigir seguridad en el plantel tras homicidio de alumno

    Inician paro en FES Cuautitlán para exigir seguridad en el plantel tras homicidio de alumno

    El cierre indefinido del plantel y el bloqueo carretero reflejan la presión estudiantil por medidas urgentes de seguridad y respuestas de autoridades universitarias y municipales.

    La Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán Campo 4 de la UNAM inició un paro de actividades “hasta nuevo aviso”, luego de que estudiantes, reunidos en asamblea, demandaran acciones inmediatas en materia de seguridad tras el homicidio de un alumno en San Sebastián Xhala, en Cuautitlán Izcalli.

    Tras acordar el cierre, los estudiantes realizaron un bloqueo de más de tres horas en la carretera Cuautitlán-Teoloyucan, además de organizar brigadas de vigilancia en los accesos al plantel. También impidieron la salida del director David Quintanar Guerrero, a quien señalan por incumplimientos en la atención a la seguridad.

    Dentro del campus, autoridades y una comisión estudiantil mantienen una mesa de diálogo, transmitida en redes sociales. Entre las principales exigencias destacan: botones de pánico, videovigilancia, mayor iluminación, incremento de personal de seguridad, control de accesos y transporte seguro, así como la construcción urgente de una barda perimetral en un punto vulnerable del plantel.

    Los estudiantes denunciaron que la ausencia de muro permite el ingreso de personas externas, lo que representa un riesgo constante. Al respecto, el director explicó que el área colinda con un predio de la Conagua, actualmente invadido, y que no ha habido respuesta a los oficios enviados para atender la situación.

    Autoridades del plantel indicaron que el 12 de mayo podría haber una respuesta formal al pliego petitorio, aunque advirtieron que dependerá de gestiones ante la UNAM y disponibilidad presupuestal. Mientras tanto, aseguraron que ya se han incrementado algunas medidas de seguridad.

    La comunidad estudiantil también exigió la intervención de la alcaldía de Cuautitlán Izcalli, al denunciar deficiencias urbanas en la zona: calles sin banquetas, semáforos descompuestos y espacios públicos invadidos, lo que agrava la inseguridad dentro y fuera del campus.

  • Asesinan a estudiante de la FES Cuautitlán durante presunto asalto en las inmediaciones del plantel

    Asesinan a estudiante de la FES Cuautitlán durante presunto asalto en las inmediaciones del plantel

    El crimen no solo desató indignación, también reavivó cuestionamientos sobre la incapacidad de la UNAM y autoridades para garantizar la seguridad en sus alrededores.

    El asesinato de Joel Ulises Cristóbal Castillo, estudiante de la FES Cuautitlán, volvió a colocar en el centro del debate la falta de condiciones de seguridad en las inmediaciones de planteles de la UNAM, donde alumnos transitan diariamente en riesgo.

    El joven fue atacado a balazos en calles de Cuautitlán Izcalli, en la zona de San Sebastián Xhala, durante un presunto asalto. Recibió dos disparos que le arrebataron la vida en plena vía pública, en un horario diurno. Hasta ahora, no hay detenidos ni avances contundentes en la investigación, lo que ha generado indignación entre la comunidad universitaria.

    Aunque la UNAM condenó el crimen y exigió justicia, estudiantes y docentes cuestionan que la institución no ha logrado garantizar entornos seguros para su comunidad. La preocupación crece ante la reiteración de hechos violentos en zonas cercanas a sus campus, donde la vigilancia resulta insuficiente frente al aumento de la delincuencia.

    Este caso se suma a otros episodios recientes que han golpeado a la FES Cuautitlán, incluyendo accidentes fatales y hechos de violencia, lo que ha profundizado la percepción de una crisis de seguridad estructural que no ha sido atendida con eficacia ni por autoridades locales ni por la propia universidad.

    La falta de resultados en la investigación también refleja un problema mayor: la impunidad persistente en delitos contra estudiantes, quienes continúan expuestos a asaltos, agresiones y homicidios sin que existan estrategias contundentes para protegerlos en su vida cotidiana.

    Más allá de los pronunciamientos, el caso de Joel Ulises deja una pregunta urgente: ¿qué tan seguro es estudiar en la UNAM cuando ni siquiera sus alrededores están protegidos? La exigencia de justicia se mantiene, pero también crece la demanda de acciones reales para frenar la violencia que acecha a la comunidad universitaria.

  • María García Pavón, nueva directora general del CCH UNAM pese a cuestionamientos por su gestión en CCH Oriente

    María García Pavón, nueva directora general del CCH UNAM pese a cuestionamientos por su gestión en CCH Oriente

    La designación de María Patricia García Pavón ocurre mientras el plantel Oriente sigue en paro por violencia, denuncias de irregularidades administrativas y falta de diálogo con estudiantes.

    La Junta de Gobierno de la UNAM designó a María Patricia García Pavón como nueva directora general del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) para el periodo 2026-2030, una decisión que ha generado fuerte polémica dentro de la comunidad universitaria, ya que la académica estaba al frente del CCH Oriente, plantel que permanece en paro estudiantil desde febrero por problemas de violencia e inconformidades administrativas.

    La inconformidad creció porque el CCH Oriente atraviesa una crisis interna que estalló tras la agresión contra una estudiante de 19 años en las inmediaciones de la Puerta 3 del plantel, ubicado en la colonia Tepalcates. De acuerdo con reportes, la joven sufrió una agresión sexual y fue apuñalada al resistirse al ataque, hecho que detonó el cierre del plantel y movilizaciones estudiantiles que exigen seguridad y atención institucional.

    Desde entonces, estudiantes organizados mantienen tomadas las instalaciones, denunciando una ola de asaltos, acoso y falta de respuesta de las autoridades universitarias. En su pliego petitorio exigen protocolos de seguridad, mayor vigilancia y transparencia en el uso del presupuesto, además de torniquetes y coordinación con autoridades de Iztapalapa e Iztacalco.

    En paralelo, docentes, alumnos y padres de familia entregaron un escrito al Consejo Universitario solicitando la intervención directa de Rectoría, encabezada por Leonardo Lomelí, ante presuntas irregularidades administrativas y actos de presión contra estudiantes en paro. Incluso denunciaron amenazas de represalias académicas y restricciones de movilidad dentro del plantel.

    Los inconformes también señalaron que se ha perdido la confianza en la gestión de García Pavón, a quien consideran incapaz de conducir un proceso imparcial para resolver el conflicto. Por ello, criticaron que la UNAM premie con un ascenso a una funcionaria cuestionada, en lugar de atender la crisis que afecta a más de 12 mil estudiantes.

    Mientras tanto, el CCH Oriente continúa sin clases y sin una fecha clara de reapertura, con estudiantes que advierten que no levantarán el paro hasta que haya garantías de seguridad, diálogo real y ausencia de represalias, lo que coloca a la máxima casa de estudios en el centro de una nueva controversia institucional.

    Además, es importante señalar que María Patricia García Pavón, en su cargo como directora del CCH Oriente, percibía un sueldo mensual de 28 mil 875.96 pesos. Sin embargo, esa cifra no representaba el total de sus ingresos, ya que también recibía diversas percepciones adicionales.

    Entre estos conceptos se encontraba una compensación por antigüedad de 5 mil 320.03 pesos, así como un apartado denominado “otros ingresos por salarios”, que ascendía a 51 mil 682 pesos.

    En términos claros, la entonces directora del CCH Oriente percibía un ingreso mensual total de 85 mil 877.99 pesos, una cifra que ha generado cuestionamientos entre integrantes de la comunidad universitaria, particularmente en medio de la crisis de seguridad y el paro estudiantil que enfrenta el plantel.