La industria aeroportuaria europea advirtió que sin acciones inmediatas, el continente podría enfrentar una escasez de combustible para aviones en pocas semanas, con efectos directos en la economía, el turismo y la conectividad aérea.
El sistema aéreo europeo enfrentó una amenaza que podría alterar la movilidad del continente previo al verano. La industria aeroportuaria emitió una advertencia si no se restablece el flujo en el estrecho de Ormuz, puesto que el suministro de combustible para aviones podría entrar en una crisis en cuestión en semanas y millones de personas se preparan para viajar.
La preocupación fue expuesta ante la Comisión Europea por el organismo que reúne a cientos de aeropuertos del continente, alertando que el impacto no se limitaría a vuelos cancelados o retrasos. El problema apunta a una serie de afectaciones económicas que van desde el comercio hasta el turismo, derivado por el encarecimiento del petróleo por el conflicto en Medio Oriente.
Actualmente, no existe un monitoreo integral del combustible disponible ni una estrategia clara para enfrentar una eventual escasez. Ante ello, han pedido a las autoridades europeas intervenir con urgencia, identificar fuentes alternas de abastecimiento y evaluar los niveles de reservas.
Por otro lado, este golpe ya ha cobrado sentido en los costos, semanas recientes, el precio del combustible para aviones se disparó a niveles que duplican su valor previo, lo que tensó las finanzas de aerolíneas y operadores. La industria ha propuesto reducir temporalmente ciertas restricciones a la importación poniendo en juego el sistema que sostiene millones de empleos y buena parte de la economía europea.
