La ONU llamó al gobierno de Nicaragua a garantizar que todas las personas, sin importar su postura política, puedan votar y contender en elecciones, luego de que el presidente Daniel Ortega afirmara que el país no volverá a celebrar comicios que pongan en riesgo a su gobierno. El pronunciamiento contrasta con el reciente debate en México generado por Natalia Torres, quien sostuvo que no todas las personas deberían poder votar.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenó las declaraciones de Daniel Ortega y reiteró que todas las personas, sin importar su afiliación política, deben tener el derecho de votar y postularse a cargos públicos. Además, pidió a las autoridades nicaragüenses reabrir el espacio cívico, restablecer el Estado de derecho y poner fin a la represión contra voces críticas, abogados, opositores y organizaciones religiosas.
Türk también expresó preocupación por el deterioro de las libertades fundamentales en Nicaragua, donde, según la ONU, continúan las detenciones arbitrarias por motivos políticos y persiste la falta de información sobre el paradero de personas detenidas, entre ellas el obispo Abelardo Mata. Las críticas surgieron después de que Ortega asegurara que en el país ya no habrá elecciones que permitan a la oposición llegar al poder, lo que fue interpretado como un rechazo abierto a la alternancia democrática.
El posicionamiento de Naciones Unidas coincide con un debate que recientemente tomó fuerza en México, aunque en un contexto distinto. La analista política y abogada Natalia Torres desató polémica al afirmar que no todas las personas deberían tener derecho a votar, proponiendo que el INE impartiera cursos y aplicara un examen de conocimientos sobre el Estado antes de otorgar el derecho al sufragio. Sus declaraciones generaron críticas por considerar que contravienen el principio del voto universal consagrado en la Constitución mexicana.


