Al menos 20 servidores públicos de León renunciaron al PAN tras denunciar que las candidaturas y decisiones internas responden a intereses de grupo y no a procesos democráticos.
La crisis interna del Partido Acción Nacional (PAN) en Guanajuato continúa profundizándose. Luego de la salida de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, al menos 20 funcionarios municipales presentaron su renuncia al blanquiazul, acusando que el partido dejó de ser un espacio democrático y que hoy privilegia los intereses de unos cuantos sobre la participación de su militancia.
En las cartas de renuncia, los exmilitantes coinciden en que el PAN perdió los principios que durante años le dieron identidad. Señalan que las candidaturas, cargos y espacios de representación ya no se definen por mérito, capacidad o compromiso, sino por acuerdos entre grupos de poder. Uno de los casos más destacados es el del director de Desarrollo Social de León, Miguel Ángel Bosques Vera, quien afirmó que el partido se alejó de valores como el bien común, la dignidad de las personas y la participación ciudadana.

Otro de los exfuncionarios, Carlos Negrete Zaragoza, aseguró que el PAN se convirtió en una “dictadura” al desaparecer los ejercicios democráticos internos. En su carta sostuvo que quienes cuestionan las decisiones partidistas son ignorados, amenazados o excluidos, situación que, afirmó, ha contribuido al desgaste político del partido en la entidad.
Las críticas también fueron compartidas por Lidia Polanco Alvarado, quien aseguró que su salida responde a la necesidad de actuar con congruencia y mantener sus principios. Por su parte, Marisol Arellano Romo recordó que, durante un proceso interno, un aspirante a la alcaldía le dijo que no le servía por ser simpatizante y no militante activa. Además, señaló que decisiones similares derivaron en derrotas históricas para el PAN, como la pérdida de la alcaldía de León en 2012.
A la inconformidad se sumó Diana González Dávalos, quien denunció que la dirigencia panista simula democracia interna mientras concentra el poder en un reducido grupo. La renuncia de Alejandra Gutiérrez Campos, tras dos décadas de militancia y su incorporación a Movimiento Ciudadano, detonó una desbandada de funcionarios que ahora cuestionan abiertamente el rumbo del partido en uno de sus bastiones históricos.
Con información de La Jornada.
