Investigación revela que plataformas digitales impulsan apps con contenido sexual mediante búsqueda y publicidad, pese a prohibiciones internas.
Una investigación evidenció que Apple y Google continúan alojando en sus tiendas App Store y Play Store aplicaciones que utilizan inteligencia artificial para generar desnudos, algunas incluso clasificadas como aptas para menores, lo que ha encendido alertas sobre la seguridad digital.
El reporte del Tech Transparency Project (TTP) señala que, pese a políticas que prohíben este tipo de contenido, ambas plataformas mantienen decenas de apps activas que permiten crear imágenes sexualizadas mediante IA, incluyendo herramientas tipo deepfake. En total, se identificaron 46 aplicaciones en Apple y 49 en Google relacionadas con estas prácticas.
El análisis reveló que al menos 18 apps en iOS y 20 en Android podían generar contenido explícito, mientras que cerca del 40% de los resultados de búsqueda con términos como “nudify” o “undress” mostraban imágenes de mujeres desnudas o semidesnudas, lo que evidencia fallas en los sistemas de control.
Además, los sistemas de búsqueda, autocompletado y publicidad dentro de ambas tiendas estarían promoviendo activamente estas aplicaciones, facilitando su acceso y aumentando su visibilidad, incluso a usuarios jóvenes.

El informe también advierte que al menos 31 aplicaciones fueron catalogadas como aptas para menores, lo que incrementa el riesgo de uso indebido en entornos escolares, especialmente ante el crecimiento de los deepfakes sexuales.
Pese a ello, las plataformas no han explicado cómo estas apps superan sus filtros. Google informó que ha eliminado algunas aplicaciones tras la denuncia, mientras Apple también retiró varias, aunque el problema persiste. Según datos del sector, estas apps acumulan más de 483 millones de descargas y 122 millones de dólares en ingresos.
El TTP concluye que las tecnológicas juegan un papel clave en la difusión de herramientas que pueden vulnerar la privacidad y dignidad, al permitir la generación de contenido sexualizado a partir de personas reales.
