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  • Senadores gastan más de 21 millones de pesos en café y alimentos durante 2025

    Senadores gastan más de 21 millones de pesos en café y alimentos durante 2025

    Por Martha Rojas

    El Senado ha dilapidado una suma millonaria en café, agua embotellada, vales de despensa, comida y hasta pensiones de estacionamiento. Tan sólo en comida y café los gastos ascienden a 21 millones 595 mil 380 pesos, un millón más que en 2024.

    Al escandaloso cierre de un salón de belleza que operó por cerca de dos años en las instalaciones del Senado, y que fue equipado con presupuesto público, se suma, ahora, el derroche en café, alimentos y pensiones para estacionamiento en el que han incurrido los senadores.

    Del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025, la Cámara Alta erogó más de 21 millones de pesos en café, galletas, agua y alimentos, tanto dentro como fuera de sus instalaciones.

    Los senadores disfrutaron de los servicios de cathering y restaurante a costa del erario fueron los senadores.

    Los senadores y las senadoras, especialmente. Porque el resto de los trabajadores del Senado recibieron un trato distinto.

    Y es que, mientras el personal de limpieza recibió un menú de 80 pesos, los senadores tuvieron “lunchs” de 750 pesos cada uno.

    De acuerdo con la cuenta pública del Senado, la empresa WWPL México S.A de C.V recibió un contrato de 4 millones 352 mil 354 mil pesos para suministrar, durante un año, agua y café.

    Y no solo eso. Por los servicios de alimentos, la empresa Mobiliarios Mifflin S. A de C.V recibió otros 17 millones 241 mil 38 pesos.

    Eso quiere decir que, por ambos servicios, el Senado desembolsó un millón de pesos más que en 2024, cuando solo contrató a Mifflin, la cual brindó el servicio de comida para la celebración del 15 de septiembre en la Alcaldía Cuauhtémoc, que, dicho sea de paso, encabeza la panista Alessandra Rojo de la Vega, y por el cual la alcaldía pagó 9 millones 100 mil pesos.}

    Pero le digo más: la empresa también ofrece distintos “servicios” que van desde la organización de eventos y espectáculos, pasando por el servicio de comida, pasando, incluso, por la renta de mobiliario.

    Pero hay más.

    Además del ostentoso servicio de comida para los senadores, la institución gastó 7 millones 752 mil pesos en estacionamiento para 252 vehículos, los cuales fueron llevados a distintas pensiones de la colonia Roma, Tabacalera y Juárez.

    A esta prestación se suman los vales de despensa por los que el Senado pagó 74 millones 529 mil pesos; o el seguro de vida para los jubilados que costó 252 mil pesos.
    Incluso, la institución se dio el lujo de pagar 850 mil pesos para la fumigación y eliminación de “fauna” nociva en las instalaciones.

    Cabe señalar que durante la gestión de Adán Augusto López Hernández, la partida presupuestaria del Senado incrementó 11,000%, pasando de ocho millones a 894 millones de pesos.

    Sin embargo, el tabasqueño aseguró, en su momento, que el aumento se trató de una reclasificación del presupuesto y al “aumento de costo de insumos”.

    Más allá de estas declaraciones, una cosa es cierta: los senadores han incurrido en gastos excesivos, contrario a lo que la presidenta Claudia Sheinbaum ha intentado implementar en sus círculos más cercanos: la austeridad.

    Acostumbrados a los excesos de los “viejos tiempos”, lamentablemente, los senadores no están dispuestos a renunciar a sus antiguos privilegios y tampoco a practicar la austeridad. Prueba de ello, es la disparidad que existe entre el costo de las comidas de los senadores y la de los trabajadores, que cuesta 670 pesos menos.

    Infelizmente, estos senadores no son representantes, son comensales de lujo a costa de una nación en ayunas. Y es que, mientras el pueblo cuenta centavos, los senadores cuentan millones en galletas.

  • Ixtapaluca: entre la corrupción, la ausencia y el despilfarro

    Ixtapaluca: entre la corrupción, la ausencia y el despilfarro

    Desde hace tres meses el presidente municipal de Ixtapaluca, Felipe Arvizu, no se ha presentado a trabajar, sin embargo, continúa cobrando su salario mensual de más de 77 mil pesos; habitantes denuncian un creciente aumento de la violencia así como un permanente abandono.

    Por Martha Rojas

    Mientras Ixtapaluca se hunde en una creciente crisis de violencia y abandono, el presidente municipal, Felipe Arvizu, desaparece sin dejar rastro.

    Desde finales de septiembre pasado el presidente municipal no se ha parado en las oficinas del Palacio Municipal, aunque sigue cobrando su salario como lo ha hecho desde 2021, cuando sucedió a la priísta Maricela Serrano.

    Felipe Rafael Arvizu de la Luz continúa embolsándose 77 mil 132 pesos mensuales sin necesidad de pararse en su oficina o explicar su ausencia a sus dependientes y gobernados.

    El morenista hizo su última aparición pública el pasado 10 de noviembre de 2025, cuando a través de X compartió una fotografía con Francisco Coca Maldonado, coordinador del Corredor Económico del Bienestar en el Estado de México.

    Luego de un mes y medio, Arvizu volvió a dar señales de vida el 18 de diciembre al asistir al funeral de Víctor Hugo Bravo Ramírez, gerente de administración y finanzas de OPDAPAS Ixtapaluca. Luego de eso, el presidente municipal volvió a desaparecer, limitándose a compartir videos navideños en su página oficial de Facebook.

    Sin embargo, fuentes cercanas a este diario afirman que el presidente no asiste a las oficinas gubernamentales desde hace meses.

    El presidente también ha rehusado explicar si su ausencia se debe a una enfermedad o simplemente a que el municipio no le interesa. Pues desde que tomó el poder en 2021, los cambios positivos en la demarcación han sido pocos o nulos.

    En un municipio marcado por la creciente violencia, sólo destaca el aumento desmesurado de los impuestos sobre el predial, el agua e incluso la falta de mantenimiento al drenaje, y de todas las vías principales como la avenida Cuauhtémoc, la principal conexión entre Puebla y Cuautla con la Ciudad de México.

    Fue justamente en un tramo de la avenida Cuauhtémoc —a la altura de Santa Bárbara— donde a finales de septiembre iniciaron trabajos de reencarpetamiento.

    Una obra que coincidió con la “desaparición” del presidente municipal y que enfureció a vecinos de la localidad. Pues el tramo de 1.4 kilómetros, que lleva tres meses en obra no necesitaba reparación. A diferencia del distribuidor vial hacia Chalco, o la prolongación de la avenida Cuauhtémoc a la altura de Ayotla, donde los baches y el deterioro de la carpeta asfáltica son evidentes.

    La falta de mantenimiento y las lluvias de la temporada provocaron fuertes estragos en el municipio. Desde 2024, cuando se tomaron las últimas fotografías de Google Street View, hasta diciembre de 2025, la avenida Cuauhtémoc no ha tenido una sola obra de mantenimiento. Y cada día, la avenida está peor.

    Entre el derroche y la corrupción

    El mandato de Felipe Arvizu no sólo se ha hecho célebre por su nulo impacto, sino también porque apenas en julio, Nora Chávez, directora de Servicios Públicos de Ixtapaluca, fue captada recibiendo una cuantiosa suma proveniente de la extorsión a recolectores de basura que operan en el municipio.

    De acuerdo con los recolectores, la funcionaria recibiría un pago semanal de 15 mil pesos para permitir la operación de dichos camiones. Sumado a ello, recibiría una cuota adicional de 500 pesos por cada una de las 150 unidades que operan en el municipio. Lo cual daría una suma de hasta 75 mil pesos semanales que no forman parte de los ingresos registrados por parte del municipio.

    Al respecto, el presidente municipal de Ixtapaluca, Felipe Arvizu, no ha hecho ningún posicionamiento, como tampoco lo ha hecho respecto a su salud o a su capacidad para dirigir un municipio.