La senadora y vocera del Grupo Parlamentario de Morena solicitó licencia a su cargo, movimiento que la coloca entre las principales figuras de la 4T para disputar la sucesión estatal en Baja California.
La senadora de Morena, Julieta Ramírez Padilla, solicitó licencia a su escaño en la Cámara Alta para concentrarse en la búsqueda de la candidatura de su partido a la gubernatura de Baja California, una de las entidades más importantes para la Cuarta Transformación y bastión electoral del movimiento desde 2019.
La decisión ocurre apenas semanas después de que Ramírez fuera nombrada Vocera del Grupo Parlamentario de Morena en el Senado, una posición estratégica desde la que se encargó de fortalecer la comunicación política de la bancada y defender las iniciativas impulsadas por la presidenta Claudia Sheinbaum. En aquel momento, la legisladora calificó el nombramiento como “un gran honor” y aseguró que su responsabilidad sería construir puentes, desmontar mentiras e informar con la verdad.
Con 31 años de edad, Julieta Ramírez representa a una nueva generación de liderazgos dentro de Morena. Es licenciada en Derecho por la Universidad Autónoma de Baja California, cuenta con estudios de posgrado en Administración Pública y formación académica complementaria en instituciones como la Universidad Complutense de Madrid y la UNAM. Su trayectoria incluye experiencia en el ámbito municipal, legislativo y federal, consolidándose como una de las figuras jóvenes con mayor crecimiento dentro del movimiento obradorista.

Su salida temporal del Senado también abre el debate sobre la sucesión en Baja California, entidad gobernada actualmente por Marina del Pilar Ávila Olmeda. Morena parte como favorita rumbo a la elección de 2027, aunque al interior del partido comienzan a perfilarse distintos cuadros políticos que buscarán competir por la candidatura. Entre ellos, Julieta Ramírez destaca por su cercanía con las estructuras nacionales del partido y por el protagonismo que adquirió recientemente en el Senado de la República.
Su nombramiento como vocera nacional en abril fue interpretado como una señal del fortalecimiento de su perfil dentro de Morena, mientras que la solicitud de licencia confirma que buscará trasladar ese capital político a la arena electoral de Baja California.
Aunque el proceso interno aún se encuentra en una etapa temprana, la salida de Julieta Ramírez del Senado marca el arranque de una nueva fase política en Baja California.














