Un video filtrado exhibe el mecanismo utilizado por operadores priistas para verificar el voto mediante fotografías y posteriormente entregar pagos a través de códigos QR.
Las viejas prácticas electorales que marcaron algunos de los capítulos más cuestionados de la política mexicana parecen haber encontrado una versión digital.
Durante la jornada electoral en Coahuila, Morena y el Partido del Trabajo denunciaron un presunto esquema de compra de votos operado por el PRI, en el que ciudadanos reciben un código QR para cobrar dinero después de demostrar que emitieron su sufragio por determinado partido.

La acusación cobró fuerza luego de la difusión de un video filtrado, al que Los Reporteros MX tuvo acceso, en el que una presunta operadora priista explica el funcionamiento del sistema.
El modus operandi consiste en que los votantes tienen que acudir a las urnas, tomar una fotografía de su boleta marcada, junto con el código QR, y posteriormente presentar la evidencia para acceder al pago prometido.
El mecanismo ya ha sido comparado por usuarios en redes sociales con el escándalo de las tarjetas Monex que marcó la elección presidencial de 2012, por lo que algunos lo han bautizado como el “Monex 2.0”.
De acuerdo con representantes de Morena, las denuncias correspondientes ya fueron presentadas ante el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) y también serán impulsadas por la dirigencia estatal del partido. La representación morenista informó además que interpuso una queja formal por presunta compra de votos mediante códigos QR, solicitando una investigación inmediata para esclarecer los hechos.
Las denuncias se suman a un ambiente de tensión reportado durante la elección. Morena y el PT acusaron presuntos actos de intimidación, hostigamiento y detenciones arbitrarias contra simpatizantes y operadores políticos en municipios como Frontera, Monclova y Múzquiz. El dirigente estatal de Morena, Diego del Bosque, señaló que algunas corporaciones policiacas estarían actuando como una “policía electoral”, mientras que líderes petistas denunciaron uso excesivo de la fuerza contra sus militantes.
Por su parte, el INE informó que la jornada electoral transcurrió sin interrupciones generalizadas en la votación y confirmó que el 100 por ciento de las casillas fueron instaladas. Sin embargo, la autoridad reconoció incidencias menores relacionadas con cambios de domicilio de algunas casillas y problemas logísticos durante las primeras horas de la elección.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso vuelve a poner bajo los reflectores al PRI y a las prácticas que durante décadas alimentaron la desconfianza ciudadana en los procesos electorales. Si las acusaciones se confirman, Coahuila podría convertirse en el escenario de una nueva versión tecnológica de los viejos métodos de compra del voto que tantos daños hicieron a la democracia mexicana.




