La Presidenta defendió la soberanía nacional tras las declaraciones del embajador Ronald Johnson y reiteró que la cooperación con Estados Unidos debe darse sin injerencias ni presiones externas.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con firmeza al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, luego de que el diplomático sugiriera que politizar los temas de seguridad representa una “oportunidad perdida” para fortalecer la cooperación bilateral. Desde Palacio Nacional, la mandataria dejó claro que los asuntos internos del país corresponden exclusivamente al pueblo mexicano y llamó al representante estadounidense a actuar con respeto hacia la soberanía nacional.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum subrayó que México mantiene disposición para trabajar de manera coordinada con Estados Unidos en el combate al crimen organizado, pero insistió en que cada nación debe actuar dentro de sus propias facultades y territorio. “Es importante que el embajador respete los asuntos internos de nuestro país, porque los asuntos de México les corresponden a las y los mexicanos”, enfatizó.
Las declaraciones se producen en medio de nuevas tensiones diplomáticas derivadas de las acusaciones presentadas por una fiscalía de Nueva York contra diez funcionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez. Un día antes, la Presidenta había cuestionado esos procesos judiciales y advirtió que cuando un gobierno extranjero pretende intervenir en decisiones que corresponden a México, ya no se trata de cooperación, sino de injerencismo.
A través de sus redes sociales, Johnson sostuvo que la lucha contra los cárteles debe unir a ambos países y no convertirse en una disputa política. Sin embargo, para el gobierno mexicano el problema radica en que ciertos sectores de Estados Unidos buscan influir en asuntos que corresponden exclusivamente a las instituciones nacionales, una postura que Sheinbaum ha rechazado de manera reiterada desde el inicio de su administración.
La relación bilateral también se ha visto marcada por otros episodios recientes, como la controversia generada por la presencia de agentes estadounidenses en territorio mexicano sin una comunicación adecuada a las autoridades nacionales. Para la mandataria, la colaboración en seguridad seguirá siendo una prioridad, pero siempre bajo los principios de respeto mutuo, coordinación y defensa de la soberanía mexicana.




