El equipo iraní honra a víctimas de la violencia mientras crece la incertidumbre sobre su participación en el Mundial por tensiones con sedes en Estados Unidos.
La selección de fútbol de Irán realizó un emotivo homenaje previo a su partido amistoso ante la selección de Nigeria, al portar mochilas infantiles moradas durante la ceremonia de los himnos. Un gesto para recordar a las víctimas del bombardeo contra una escuela ocurrido el pasado 28 de febrero en Minab, en un contexto de creciente tensión internacional que involucra a su país, Estados Unidos, Israel, e incluso a la FIFA.
Durante el acto, los jugadores iraníes también portaron brazaletes negros en señal de luto, en memoria de más de 160 personas fallecidas, en su mayoría niñas. La escena, cargada de simbolismo, se robó la atención antes del encuentro disputado en Antalya, donde el resultado dio el triunfo a Nigeria.
Al final, fue Nigeria la que se impuso 2-1, con goles de Moses Simon y Akor Adams, mientras que Mehdi Taremi anotó para Irán. Sin embargo, el contexto político y social ha marcado la preparación del equipo rumbo al Mundial de 2026, torneo para el que ya se encuentra clasificado, pero cuya participación se ha visto envuelta en incertidumbre por la situación geopolítica.
En este contexto,la FIFA ha mantenido su postura de respetar el calendario original del torneo, con partidos programados en territorio estadounidense, mientras que autoridades iraníes han expresado su negativa a jugar en ese país por motivos de seguridad. Incluso,la federación iraní ha solicitado disputar sus encuentros en México, opción que ha sido considerada pero enfrenta complicaciones logísticas y organizativas.
El ataque, atribuido a un grupo proiraní, expuso archivos antiguos y evidenció vulnerabilidades en cuentas personales de altos funcionarios.
El director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, fue víctima de un ciberataque luego de que un grupo de hackers difundiera en internet fotografías personales, documentos laborales y archivos privados, presuntamente extraídos de una cuenta vinculada al funcionario.
El grupo identificado como Handala, de perfil proiraní y propalestino, se adjudicó la intrusión y aseguró haber accedido a información personal del jefe del FBI, incluyendo correos electrónicos, registros laborales y material relacionado con viajes y actividades de hace más de una década.
Entre los archivos filtrados destacan imágenes privadas de Patel, algunas en contextos informales, así como documentos que, según los propios atacantes, no corresponden a información reciente ni a funciones gubernamentales actuales, sino a etapas previas de su trayectoria profesional.
Ante la filtración, el FBI confirmó que ya tiene conocimiento del incidente y señaló que se trata de información de carácter histórico, sin impacto en la seguridad nacional. La agencia también aseguró que se han tomado medidas para mitigar riesgos y reforzar la protección de datos.
Aunque no se ha precisado cuándo ocurrió el hackeo, reportes previos indican que Patel ya había sido objetivo de ataques cibernéticos desde 2024, lo que sugiere un seguimiento prolongado por parte de actores vinculados a tensiones geopolíticas.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad digital incluso en altos niveles de seguridad, en un contexto donde grupos hacktivistas intensifican sus acciones como parte de conflictos internacionales.
El ejército iraní rechazó las declaraciones de Donald Trump sobre supuestas negociaciones exitosas. Los militares enviaron un mensaje claro y directo al presidente estadounidense.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán tomó la palabra esta semana. Los comandantes reaccionaron a las afirmaciones de Trump sobre avances en las conversaciones con Teherán. Trump presentó todo como un logro para Estados Unidos y sus aliados.
Los militares iraníes lo ven de otra forma. Ellos consideran que Trump busca ocultar un revés real. El portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya habló sin rodeos. “No intentes disfrazar tu derrota como un acuerdo”, dijo el vocero. “La era de tus promesas termino”. De esta manera, Irán marcó su posición con firmeza y orgullo.
Además, el comunicado tocó un punto clave para la región. Los precios del petróleo no bajarán hasta que las fuerzas iraníes garanticen la estabilidad. Los soldados defienden así el futuro de su gente y de millones de familias que viven el conflicto día a día.
Mientras tanto, Trump insiste en sus palabras ante su país. Los líderes de ambos lados enfrentan presiones fuertes. Cada uno busca proteger a sus ciudadanos en medio de la tensión. Esta respuesta muestra que la verdad pesa más que las apariencias y abre un camino más honesto para el diálogo.
Con 123 votos a favor, la ONU reconoció la esclavitud africana como crimen de lesa humanidad, mientras Estados Unidos, Argentina e Israel votaron en contra y varios países europeos, históricamente implicados, optaron por abstenerse.
La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, con 123 votos a favor, la resolución que califica la esclavitud africana como “el crimen de lesa humanidad más grave” de la historia. Sin embargo, Argentina, Israel y Estados Unidos votaron directamente en contra, mientras que hubo 52 abstenciones, donde se encuentran gran parte de los países históricamente implicados en la esclavitud.
La iniciativa fue presentada por 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos, y la votación se dio este miércoles, en el marco del Día Internacional de Rememoración de las Víctimas de la Esclavitud y la Trata Transatlántica de Esclavos; y los 25 años de la Declaración y Programa de Acción de Durban, que proclama la esclavitud de personas africanas como “injusticia inhumana”, pues se trató de un sistema de explotación que se prolongó durante más de cuatro siglos y afectó a millones, donde a día de hoy se pueden ver sus consecuencias, como el racismo.
🔴 La Asamblea General de la ONU aprueba una resolución que califica la trata de esclavos y la esclavitud como "el crimen de lesa humanidad más grave" de la historia.
A favor: 123 En contra: 3 (Argentina, Estados Unidos, Israel) Abstenciones: 52 pic.twitter.com/KSGJpROvlg
La esclavitud de africanos no fue un accidente histórico ni una simple respuesta a la demanda de mano de obra, fue un sistema consciente, construido sobre una jerarquía racial que colocó a las personas negras, por su color de piel, al final.
A partir del siglo XV, las grandes potencias europeas convirtieron cuerpos africanos en mercancía, articulando una economía global cuyo crecimiento dependió directamente del sufrimiento y la violencia normalizada. Un sistema que se consolidó a través del llamado comercio triangular, entre Europa, África y América.
Según datos de la ONU, fueron hasta 15 millones los africanos que fueron arrancados de sus territorios, sometidos a condiciones brutales y forzados a trabajar en plantaciones, minas y con particulares.
La bodega de un buque negrero, representada por el pintor alemán Johann Moritz Rugendas
Entre los países implicados en la esclavitud africana están Portugal, que encabezó el proceso y mantuvo durante siglos el control del tráfico hacia Brasil; España, que utilizó el sistema para abastecer sus colonias; Inglaterra, que se convirtió en el mayor transportista de esclavos en el siglo XVIII; Francia, que desarrolló economías esclavistas en Haití y otras colonias; y Países Bajos, que participaron activamente mediante sus compañías comerciales.
A estos se suman Dinamarca, que operó en el Caribe; Estados Unidos, que heredó y expandió el sistema esclavista tras su independencia; y Bélgica, cuyo dominio en el Congo implicó formas extremas de explotación forzada, aunque claro, otros actores internacionales formaron parte del sistema.
No obstante, la votación de la ONU, dejo en claro que estos países se muestran reacios de aceptar su pasado y la deuda histórica que mantienen no sólo con los africanos, sino con la humanidad y los derechos humanos, pues además de las votaciones en contra, en especial de Estados Unidos, cuyo sistema condonó por muchos años la esclavitud en su territorio, fueron los países europeos, quienes hicieron uso de la abstención, una forma pasiva de mostrarse en contra.
Entre las abstenciones, se encuentran las naciones antes mencionadas, que fueron potencia en la esclavitud. Esta es la lista de los países que se abstuvieron: Albania, Andorra, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Bosnia, Bulgaria, Camboya, Canadá, Croacia, Chipre, Republica Checa, Dinamarca, Estonia, Fiji, Finlandia, Francia, Georgia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Mónaco, Montenegro, Países Bajos, Nueva Zelanda, Macedonia del Norte, Noruega, Omán, Palaos, Paraguay, Polonia, Portugal, Moldova, Rumania, San Marino, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia, Suiza, Ucrania y Reino Unido.
Irán mantiene tensión global al cerrar el paso en el estratégico estrecho de Ormuz, para sus adversarios, permitiendo únicamente el tránsito a países aliados. La medida llega tras una violenta escalada militar con Estados Unidos e Israel, y ya impacta en los precios del petróleo a nivel mundial.
En medio de una escalada militar sin precedentes en Medio Oriente, el gobierno de Irán anunció que permitirá el tránsito marítimo por el estratégico estrecho de Ormuz únicamente a naciones consideradas aliadas, endureciendo así su postura frente a sus adversarios. La medida fue confirmada por el canciller Abbas Araghchi, quien dejó claro que no existe motivo para facilitar el paso a países que mantienen una postura hostil hacia la República Islámica.
De acuerdo con el funcionario, los buques de China, Rusia, India, Irak y Pakistán podrán circular libremente por esta vía marítima clave para el comercio energético global. Esta decisión se da en un contexto de alta tensión, donde el control del estrecho representa un instrumento estratégico de presión económica y política.
El endurecimiento de las medidas ocurre tras los ataques realizados por Israel y Estados Unidos contra territorio iraní durante la madrugada del 28 de febrero. Dichas acciones militares tenían como objetivo declarado neutralizar supuestas amenazas de Teherán, pero derivaron en un golpe de alto impacto al aparato político y militar iraní.
Entre las víctimas de los bombardeos se encuentra el líder supremo Alí Jameneí, así como altos mandos del régimen, lo que provocó una rápida reconfiguración del poder interno con la designación de Mojtabá Jameneí como nuevo líder. Este escenario detonó una respuesta inmediata por parte de Irán, que emitió múltiples ofensivas con misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en la región.
Como parte de las represalias, Teherán ejecutó ataques contra instalaciones energéticas vinculadas a Washington en diversos países de Medio Oriente, además de imponer un bloqueo casi total del estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima concentra cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas, por lo que su restricción ha generado un fuerte impacto en los mercados internacionales, elevando de manera considerable los precios de los combustibles y encendiendo las alertas sobre una posible crisis energética global.
Autoridades iraníes denuncian afectaciones a 114 museos y monumentos tras ofensiva de Estados Unidos e Israel.
El Gobierno de Irán informó que al menos 114 monumentos históricos y culturales han resultado dañados por los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, una ofensiva iniciada a finales de febrero. El conflicto ha dejado más de mil 500 personas muertas en territorio iraní, según reportes oficiales.
El Ministerio de Patrimonio Cultural y Turismo iraní señaló que entre los sitios afectados se encuentran espacios declarados “Patrimonio de la Humanidad”, “Patrimonio Nacional” y otros inmuebles de alto valor histórico. Las evaluaciones preliminares indican daños significativos, aunque el cálculo total de las pérdidas económicas aún se encuentra en proceso.
Entre los inmuebles impactados figuran 48 museos y seis estructuras urbanas históricas ubicadas en ciudades como Teherán, Isfahán, Sanandaj, Kermanshah, Qom y Khansar. Ante la magnitud de las afectaciones, Irán prepara la posible visita de representantes de la UNESCO, que ya expresó su preocupación por el impacto en sitios protegidos por el derecho internacional.
El organismo ha recordado que los bienes culturales deben ser preservados incluso en contextos de conflicto armado.
La cancillería revela más de 177 mil detenciones de connacionales en EUA y denuncia condiciones inaceptables en centros migratorios.
El Gobierno de México informó que 13 mexicanos han muerto bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde el inicio de la administración de Donald Trump, en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.
Durante la Mañanera del Pueblo, el subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco, calificó estos hechos como “dolorosos, desgarradores e inaceptables”, al tiempo que detalló que las muertes ocurrieron en distintos estados: California, Georgia, Arizona, Texas, Misuri e Illinois.
Por su parte, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, reveló que desde el 20 de enero a la fecha han sido detenidos 177 mil 192 mexicanos, de los cuales 13 mil 722 permanecen en centros de internamiento, lo que evidencia la magnitud de la política antimigratoria.
El subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco Álvarez (@r_velascoa), condenó la muerte de 13 personas ocurridas durante operativos migratorios o mientras se encontraban bajo custodia del ICE (@ICEgov). Del total, cuatro casos se registraron en California, tres en… pic.twitter.com/KFe4KHqtyy
Las causas de los fallecimientos, según reportes forenses, incluyen complicaciones médicas, suicidios, operativos del ICE y un tiroteo dentro de instalaciones migratorias. Las víctimas tenían entre 19 y 69 años, lo que ha encendido alertas sobre las condiciones en las que se encuentran los detenidos.
Con apoyo de la red consular, familias de las víctimas han comenzado acciones legales: dos demandas ya fueron presentadas, mientras otros casos se encuentran en integración o análisis jurídico. Además, el gobierno mexicano ha enviado 14 notas diplomáticas a Washington exigiendo explicaciones y justicia.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido directamente ante su homólogo estadounidense en la defensa de los derechos humanos de los migrantes mexicanos, subrayando la necesidad de investigaciones profundas y sanciones. Hasta ahora, autoridades estadounidenses han abierto indagatorias, pero sin reportar responsables castigados.
El aumento en los precios del combustible y el rechazo a la ofensiva militar han deteriorado la percepción pública sobre su gestión económica y política.
La popularidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, registró un nuevo mínimo de 36%, de acuerdo con una encuesta de Reuters y Ipsos, reflejando el impacto negativo de la guerra contra Irán y el encarecimiento del combustible en la percepción ciudadana.
El sondeo, realizado durante cuatro días, muestra una caída de cuatro puntos respecto a la semana anterior, cuando el mandatario alcanzaba el 40% de aprobación. El descenso se produce en un contexto de creciente inconformidad por el costo de la vida, especialmente ante el alza de la gasolina tras los ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
En materia económica, los resultados son aún más adversos: solo el 29% aprueba su gestión, mientras que apenas un 25% respalda su manejo del costo de la vida, uno de los ejes centrales de su campaña presidencial. Analistas advierten que estos datos reflejan un desgaste acelerado en la confianza pública.
La ofensiva militar también enfrenta un amplio rechazo. Apenas el 35% de los encuestados apoya los ataques, frente a un 61% que los desaprueba, lo que evidencia una oposición mayoritaria a la estrategia internacional del mandatario.
Aunque Trump inició su actual mandato con niveles cercanos al 47% de aprobación, su popularidad se ha mantenido en descenso en los últimos meses. No obstante, aún se ubica ligeramente por encima de su mínimo histórico previo y del registrado por su antecesor, Joe Biden.
El estudio, basado en mil 272 entrevistas a nivel nacional, confirma que la combinación de tensiones geopolíticas y presiones económicas internas está pasando factura al gobierno de Trump, que ahora enfrenta un escenario de creciente desaprobación ciudadana.
Una investigación revela que persiste la producción de fentanilo en Estados Unidos y el 65% de los implicados son ciudadanos o residentes del país.
Una investigación periodística de Laura Sánchez Ley para Milenio ha puesto entre dicho la versión de Donald Trump y de Estados Unidos sobre el origen del fentanilo, pues según los hechos, parte de la producción del opioide sintético ocurre dentro de territorio estadounidense y con personal estadounidense.
Entre enero de 2025 y marzo de este año, autoridades estadounidenses sentenciaron a personas vinculadas con 18 narcolaboratorios clandestinos ubicados en sótanos, oficinas y garajes. De estas instalaciones, al menos nueve estaban dedicadas a producir fentanilo y cinco a la conversión de metanfetamina líquida en cristal.
En 11 de los 18 casos se identificó la nacionalidad de los detenidos: 37 personas en total. De ellas, 24 eran ciudadanos o residentes de Estados Unidos, un 65%, mientras que 13 eran mexicanos, el 35%. Una participación mayoritaria de personas con residencia en ese país en las actividades de producción.
Los narcolaboratorios fueron detectados en diversos estados, entre ellos California, Washington, Colorado, Nuevo México, Michigan, Ohio, Kentucky, Tennessee, Georgia, Nueva York y Nuevo Hampshire. Las operaciones se desarrollaban en entornos residenciales y urbanos, lo que facilitaba su ocultamiento.
La crisis del fentanilo en Estados Unidos se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública del país. Este opioide sintético, altamente potente y adictivo, está vinculado a la muerte de alrededor de 100.000 personas al año, en gran medida por sobredosis. Su bajo costo de producción, alta disponibilidad y mezcla con otras drogas han agravado el impacto.
A pesar de estos resultados, existe una brecha significativa entre las sentencias y la magnitud de producción de droga. Según los reportes, cada año se desmantelan alrededor de 180 narcolaboratorios en Estados Unidos, una cifra muy superior a los aproximadamente 18 casos judicializados, lo que sugiere limitaciones en la persecución penal de estas actividades.
El gobierno mexicano ya inició negociaciones con Estados Unidos y busca eliminar barreras comerciales, fortalecer la producción regional y reducir dependencias externas.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó que México avanza en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) con un objetivo claro: lograr un esquema sin aranceles entre los países miembros. El anuncio se dio tras el lanzamiento de la campaña “Lo hecho en México está mejor hecho”, respaldada por empresas y organismos empresariales.
El funcionario destacó que ya comenzaron las conversaciones formales con Estados Unidos, lo que —afirmó— garantiza que el acuerdo comercial será actualizado. La primera ronda de diálogo, realizada durante dos días tras meses de preparación, permitió establecer las bases para las siguientes negociaciones.
Ebrard explicó que en esta etapa inicial se priorizaron los puntos de coincidencia entre las naciones, especialmente en sectores estratégicos como medicamentos, semiconductores y manufactura avanzada, donde reconoció que existe una alta dependencia del exterior que se busca reducir.
“No es viable depender hasta en 90% de insumos esenciales como medicamentos”, advirtió, al subrayar la urgencia de construir una cadena productiva regional sólida que garantice el abasto ante posibles crisis globales.
Sobre la meta de México, fue contundente: “buscamos un tratado sin aranceles y un plan industrial común”, lo que permitiría fortalecer la competitividad de América del Norte frente a otras regiones. Asimismo, adelantó que habrá nuevas rondas de negociación, incluyendo encuentros con Canadá en los próximos meses.
Finalmente, el secretario reconoció que existen desafíos, como la definición de medidas de Estados Unidos en materia de acero, pero aseguró que el proceso avanza en tiempo y con señales positivas, de cara a la decisión clave sobre la continuidad del tratado el próximo 1 de julio.