La reforma establece cuotas de exhibición, incentivos de hasta 30% y medidas de inclusión, aunque oposición advierte falta de presupuesto para su aplicación.
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de modernizar la industria y fortalecer la producción nacional. El dictamen obtuvo 466 votos a favor en lo general y 462 en lo particular, y fue turnado al Senado de la República para su análisis.
Durante el debate, la presidenta de la Comisión de Cultura, Alma Lidia de la Vega, subrayó que la legislación sustituye una norma vigente desde 1992, adaptándose a nuevas dinámicas digitales y de consumo audiovisual. La iniciativa reconoce al sector como una industria estratégica que genera empleo, identidad y soberanía cultural.
Entre los cambios más relevantes, la ley establece una cuota mínima del 10% de exhibición de cine mexicano en salas, amplía el tiempo en cartelera de 7 a 14 días y promueve la presencia de contenidos nacionales en plataformas digitales. Además, contempla incentivos fiscales de hasta 30% del costo de producción, con el fin de detonar inversión y crecimiento.

También incorpora medidas de inclusión y accesibilidad, como subtitulaje y audiodescripción, así como apoyos a creadores indígenas y afromexicanos. Para preservar el patrimonio cultural, se establece que cada película mexicana deberá resguardarse en la Cineteca Nacional.
Pese al respaldo unánime, legisladores de oposición como Omar Borboa advirtieron que, sin recursos suficientes, la ley podría quedarse en un “catálogo de buenas intenciones”. Señalaron además riesgos en materia de competencia y posibles conflictos con tratados internacionales.
En la misma sesión, el pleno retiró otro dictamen sobre derechos de artistas intérpretes debido a inconsistencias en su aprobación en comisiones, evidenciando fallas en el proceso legislativo que obligaron a devolver el proyecto para su revisión.




