La figura del expresidente ya llevaba más de un año tirada y deteriorándose en Los Pinos, luego de que un árbol la derribara en julio de 2025.
La estatua de Felipe Calderón volvió a ser blanco de una protesta en la Ciudad de México: manifestantes decapitaron la figura de bronce del expresidente después de su participación en el Foro América Libre, encuentro de la derecha latinoamericana realizado en un hotel de Paseo de la Reforma.
El hecho ocurre apenas unos días después de que Calderón reapareciera públicamente para lanzar críticas contra el Gobierno de México y advertir sobre una supuesta “dictadura perfecta”. Mientras el exmandatario daba lecciones sobre democracia ante sus aliados políticos, su estatua terminaba nuevamente convertida en símbolo de rechazo por parte de manifestantes.

La escena tiene además un antecedente peculiar. Desde el 25 de julio de 2025, la estatua permanecía en el suelo dentro del Complejo Cultural Los Pinos, después de que un árbol cayera sobre ella durante una madrugada de fuertes lluvias. La escultura, de más de dos metros y elaborada en bronce por Ricardo Ponzanelli, sufrió daños en una pierna y en su base de mármol.
La figura había sido inaugurada el 1 de diciembre de 2012, en los últimos días del gobierno de Calderón, y tuvo un costo superior a 500 mil pesos de acuerdo con registros del extinto Estado Mayor Presidencial. Más de un año después del accidente, continuaba tirada, cubierta de tierra y sin una fecha clara para su restauración o reinstalación.
Ahora, tras la protesta, la estatua vuelve a protagonizar una escena que difícilmente podría resultar más incómoda para el expresidente: Calderón reapareció para hablar de democracia y su representación terminó literalmente sin cabeza. El episodio se suma al rechazo que ha generado su figura política y al cuestionado legado de su sexenio, marcado por la llamada guerra contra el narcotráfico y la violencia que dejó aquella estrategia.
