Luis Felipe Calderón Zavala también salió en defensa de Genaro García Luna, negó que su padre tuviera conocimiento de sus vínculos criminales y lanzó acusaciones contra la expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, sin presentar pruebas en la entrevista.
Luis Felipe Calderón Zavala, hijo del espurio Felipe Calderón Hinojosa, aprovechó su participación en el programa Tragaluz, de Latinus, para atacar a la presidenta Claudia Sheinbaum, defender el polémico sexenio de su padre y cuestionar a figuras de la vida pública, en un discurso que retomó las acusaciones de la oposición contra la Cuarta Transformación.
Durante la entrevista, calificó de “mentirosa” a la mandataria y aseguró que le resulta más sencillo polarizar y atacar a sus adversarios que gobernar para todos los mexicanos. También cuestionó su preparación académica y sostuvo que tener un título universitario no necesariamente significa ser inteligente. Además, la acusó de utilizar las conferencias mañaneras para desacreditar a las voces críticas.
El hijo del expresidente también defendió la llamada guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón y aseguró que su padre actuó con firmeza contra el crimen organizado. Sobre Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad condenado en Estados Unidos por narcotráfico, sostuvo que el exmandatario no tenía información verificable ni pruebas de sus actividades ilícitas. Sin embargo, evitó asumir la responsabilidad política de haberlo mantenido al frente de la seguridad nacional.

Asimismo, rechazó que existiera fraude electoral en 2006, elección en la que su padre obtuvo la Presidencia frente a Andrés Manuel López Obrador, y aseguró que las acusaciones carecen de pruebas. Incluso afirmó que la Cuarta Transformación no le perdona a Calderón haber ganado aquellos comicios.
En otro momento, arremetió contra Guadalupe Taddei, expresidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), a quien calificó de corrupta y exigió investigar y procesar, al acusarla de afectar la autonomía del organismo y permitir su supuesta cooptación por parte del Ejecutivo.
Aunque Luis Felipe Calderón descartó buscar un cargo público, llamó a los jóvenes a involucrarse en política para frenar lo que considera autoritarismo. Sus declaraciones contrastan con la defensa que hizo del gobierno de su padre, marcado por la violencia de la llamada guerra contra el narcotráfico y el escándalo de corrupción criminal de quien fuera su principal responsable de seguridad.
