La ONU calificó la tragedia como devastadora y advirtió que la ruta hacia las Islas Canarias continúa siendo una de las más mortíferas del mundo.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) expresó su profunda preocupación tras la muerte o desaparición de 144 personas en dos naufragios ocurridos entre el 14 y el 18 de julio frente a las costas de Mauritania, mientras intentaban llegar a Europa. La agencia informó que 387 migrantes fueron rescatados en ambos incidentes.
De acuerdo con la guardia costera mauritana, uno de los casos involucró una embarcación con 160 personas procedentes de Gambia que se dirigía a las Islas Canarias. El bote quedó a la deriva durante 25 días tras quedarse sin combustible, dejando 122 personas desaparecidas cerca de la capital, Nouakchott. En un segundo incidente, otras 179 personas fueron rescatadas de una embarcación que había partido desde Senegal.
El Acnur señaló que las aguas de Mauritania se han convertido en una de las principales rutas utilizadas por migrantes del África subsahariana que buscan llegar a Europa, impulsados por la falta de oportunidades económicas y las difíciles condiciones de vida en sus países de origen.
La agencia de la ONU reiteró que la ruta marítima hacia las Islas Canarias sigue siendo una de las más peligrosas del mundo, debido a las largas travesías y al uso de embarcaciones precarias y sobrecargadas, factores que continúan cobrando la vida de cientos de personas cada año.
