Aspirantes de Morena, PT y PVEM acusan que el gobierno emecista de Nuevo León ha privilegiado la imagen y las redes sociales mientras el estado enfrenta problemas hídricos, de movilidad, deudas y obras inconclusas.
Mientras el gobierno emecista presume una imagen de éxito en redes sociales y privilegia los reflectores, en Nuevo León crecen las voces que acusan a la administración de Samuel García de gobernar para la foto y no para resolver los problemas de fondo. En el proceso interno de Morena, PT y PVEM, diversos aspirantes coincidieron en que la entidad vive una realidad muy distinta a la que se proyecta en redes sociales como Instagram y Tik Tok.
Los contendientes señalaron que la administración estatal deja una pesada deuda, proyectos inconclusos y una crisis que afecta en temas de movilidad, mientras el discurso oficial sigue enfocado en eventos, promoción personal y contenido para redes sociales. Las críticas apuntan a que el estado se ha convertido en un escenario de apariencias, lejos de las necesidades ciudadanas.
Entre los señalamientos más fuertes, se acusó que el gobierno de Movimiento Ciudadano ha caído en los privilegios, la fiesta y falta de seriedad así como el protagonismo político sobre el trabajo de gobierno. Incluso advirtieron que el estado necesita autoridades concentradas en resolver problemas, no funcionarios obsesionados con la popularidad digital y las campañas anticipadas.
Asimismo, cuestionaron que quienes llegan al poder parecen utilizar el cargo como un impulso para proyectos personales, dejando de lado la responsabilidad de gobernar. Así, el gobierno emecista enfrenta más críticas por convertir la administración estatal en un espectáculo, donde abundan las fotos y videos, pero no hay resultados para los ciudadanos.
