El detenido habría operado una estructura dedicada al robo y comercialización ilegal de hidrocarburos desde 2024. Las investigaciones apuntan a una presunta red de protección encabezada por un excomandante de la Fiscalía General de la República.
Autoridades federales detuvieron a Iker Andoni “N”, señalado como presunto operador de una red de huachicol fiscal con presencia principalmente en el Estado de México. De acuerdo con información difundida por el periodista Carlos Jiménez (C4), el imputado administraba diversas empresas utilizadas para comercializar hidrocarburos presuntamente sustraídos de Petróleos Mexicanos (Pemex), actividad que habría desarrollado al menos desde 2024.
Las investigaciones también apuntan a que Iker Andoni “N” habría contado con la presunta protección de Paul Manrique Miranda, excomandante de la Fiscalía General de la República (FGR) especializado en el combate al robo de hidrocarburos. Según la información revelada, el exfuncionario habría ordenado a elementos de seguridad no intervenir durante la extracción y traslado del combustible, facilitando así las operaciones de la organización.
Además del Estado de México, la presunta red habría extendido sus actividades a Querétaro y la Ciudad de México, utilizando múltiples empresas para la comercialización ilegal de combustible e, incluso, con posibles vínculos en operaciones relacionadas con otros delitos. Las autoridades continúan integrando las investigaciones para determinar el alcance de la estructura criminal y las responsabilidades de cada involucrado.
El nombre de Paul Manrique Miranda ya había aparecido anteriormente en otras investigaciones. El excomandante fue relacionado con el empresario Raúl Rocha Cantú, copropietario del certamen Miss Universo, quien también es investigado por la FGR por su presunta relación con una red de huachicol que operaba entre México y Guatemala.
Como parte de las indagatorias, también fueron difundidas imágenes en las que Iker Andoni “N” aparece presumiendo vehículos de lujo y viajes, bienes que presuntamente habrían sido adquiridos con recursos obtenidos mediante las ganancias del huachicol fiscal. La captura representa un nuevo golpe contra las redes dedicadas al robo de combustibles, uno de los delitos que más pérdidas económicas genera al Estado mexicano y que frecuentemente opera con esquemas de corrupción y protección institucional.
