El presidente estadounidense despidió a la cúpula de la Comisión de Asistencia Electoral, una agencia independiente encargada de apoyar y proteger los procesos electorales; especialistas advierten riesgos para la democracia de cara a los comicios intermedios.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el despido de los integrantes de la Comisión de Asistencia Electoral (EAC), organismo federal e independiente encargado de brindar apoyo técnico, financiamiento y asesoría en materia de seguridad a las autoridades electorales estatales y locales. La decisión, tomada a pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre, ha desatado fuertes críticas y advertencias sobre un posible intento de influir en el proceso electoral.
De acuerdo con CNN, los comisionados recibieron un correo de la Casa Blanca notificándoles que su nombramiento quedaba rescindido “con efecto inmediato”. La EAC, creada por el Congreso en 2002, certifica equipos de votación, distribuye recursos federales para las elecciones y coordina medidas para proteger la integridad de los comicios. Con la salida de toda su cúpula, la agencia queda prácticamente sin capacidad para cumplir sus funciones.

La decisión ocurre en un momento políticamente delicado para Trump, quien enfrenta una creciente presión por el caso Epstein y busca conservar el control del Congreso en las elecciones intermedias. Aunque no existe evidencia pública de que los despidos tengan como objetivo influir directamente en esos comicios o evitar un eventual juicio político, la medida ha despertado preocupación entre funcionarios electorales y organizaciones civiles debido a su impacto sobre una institución diseñada para operar con independencia del poder ejecutivo.
Las críticas no tardaron en aparecer. Adrian Fontes, secretario de Estado de Arizona, calificó la medida como “irresponsable y peligrosa”, al considerar que debilita la administración electoral no partidista. En tanto, el Brennan Center for Justice advirtió que la comisión quedó sin liderazgo para desempeñar sus responsabilidades fundamentales. Especialistas recuerdan que esta agencia ya había sido blanco de intentos previos del mandatario para modificar las reglas del registro de votantes, acciones que fueron bloqueadas en tribunales.
El despido masivo también se produce después de que la Suprema Corte ampliara las facultades del presidente para remover a titulares de organismos independientes. Para diversos analistas, el movimiento representa un nuevo episodio en la concentración de poder impulsada por Trump y alimenta el debate sobre el estado de la democracia estadounidense, justo cuando el país se prepara para una de las elecciones más relevantes de los últimos años.
