Auditorías detectaron irregularidades por más de 8 millones de pesos y la denuncia se presentó tras semanas de presión política y ausencia del funcionario.
La alcaldesa panista Monserrat Mendoza Cano enfrenta fuertes cuestionamientos luego de que se revelara que conocía desde 2024 irregularidades en la Tesorería municipal, pero permitió que el entonces titular, Jaime Aguirre Mejía, permaneciera en el cargo hasta su reciente fuga, de acuerdo con una investigación de Carmen Pizano para Pop Lab.
De acuerdo con auditorías de la Auditoría Superior del Estado de Guanajuato, el funcionario realizó transferencias irregulares de recursos públicos a su cuenta personal, sin poder justificar al menos 2.8 millones de pesos, además de múltiples inconsistencias administrativas. Pese a ello, Mendoza Cano fue notificada antes de iniciar su segundo periodo y aún así lo ratificó.
El escándalo creció con nuevas observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, que detectó irregularidades por más de 5.2 millones de pesos en recursos federales, incluyendo contratos sin comprobación, gastos sin documentación y uso indebido de fondos públicos en eventos y servicios.

La presión política y ciudadana obligó finalmente a la alcaldesa a presentar una denuncia ante la Fiscalía estatal, luego de que el tesorero dejara de presentarse a trabajar desde febrero de 2026. Incluso, la falta de control financiero derivó en problemas operativos, como cortes de servicios básicos en el ayuntamiento por adeudos.
Investigaciones internas también revelan posibles anomalías en compras públicas, pagos sin reglas claras y apoyos autorizados sin apego a lineamientos, lo que apunta a un desorden financiero sistemático dentro de la administración municipal.
Aunque desde el PAN se ha defendido la actuación de la alcaldesa, el caso ha desatado críticas por la tardía reacción y por permitir que las irregularidades escalaran, en un contexto donde el daño al erario aún no ha sido completamente cuantificado.
Con información de Carmen Pizano para Pop Lab.
