Los alcaldes y exfuncionarios señalados en la Operación Enjambre llegaron al poder arropados por alianzas del PAN, PRI y PRD; el edil de Cuautla continúa pendiente de captura pese a las investigaciones federales.
La llamada Operación Enjambre sigue destapando presuntos vínculos entre autoridades municipales y grupos criminales en Morelos, pero hay un detalle que la oposición intenta esconder: los funcionarios detenidos o investigados forman parte del viejo bloque político del PRIAN. Mientras las capturas avanzan, el alcalde de Cuautla, Jesús Corona Damián, sigue prófugo pese a existir una orden de aprehensión confirmada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en conferencia de prensa.
Corona Damián llegó a la presidencia municipal de Cuautla respaldado por la alianza integrada por PAN, PRI, PRD y Redes Sociales Progresistas, convirtiéndose en otro de los perfiles emanados de la oposición que ahora aparece bajo la lupa de las autoridades federales. Su nombre tomó fuerza desde marzo, cuando fue mencionado en videos difundidos por presuntos integrantes del CJNG, quienes lo acusaron de mantener nexos con operadores criminales en la región oriente de Morelos.
El caso no es aislado. Dentro de la misma Operación Enjambre ya fueron detenidos Agustín Toledano Amaro, alcalde de Atlatlahucan, así como Irving Sánchez Zavala, exalcalde de Yecapixtla. Ambos personajes también tienen raíces políticas vinculadas al PRIAN. Toledano llegó al cargo impulsado por la coalición PRI-PAN-PRD y durante campaña prometía combatir la corrupción y la inseguridad, aunque posteriormente apareció en videos junto a “El Barbas”, presunto operador criminal ligado al Cártel de Sinaloa.

Por su parte, Irving Sánchez Zavala forma parte de una de las familias políticas más influyentes de Yecapixtla, históricamente ligada al PRI y posteriormente al PAN. Su apellido ha dominado durante décadas la política municipal en la región, alternándose cargos públicos y posiciones de poder. Ahora, el exedil terminó detenido dentro de las investigaciones federales relacionadas con extorsión y posibles vínculos con estructuras criminales.
En medio del escándalo, el caso de Jesús Corona Damián continúa creciendo. Además de los señalamientos criminales, el alcalde de Cuautla ya había protagonizado polémicas por presuntos episodios de ebriedad durante sesiones de Cabildo y por videos donde aparecía con personajes investigados por delincuencia organizada. Aunque públicamente aseguró que “no debía nada”, las autoridades federales confirmaron que existe un mandamiento judicial en su contra y su captura sigue pendiente.
La Operación Enjambre se ha convertido así en un golpe político para el PRIAN en Morelos, exhibiendo cómo varios de sus cuadros municipales terminaron relacionados con investigaciones federales por posibles nexos criminales. Mientras la oposición intenta victimizarse y hablar de persecución política, las detenciones y órdenes de captura continúan acumulándose.



