Por Nathael Pérez
Con doce números ya publicados, la serie de historietas más nueva de Batman se encuentra cumpliendo un año de serialización. Matt Fraction nos entrega un Caballero de la Noche más enfocado a las aventuras al estilo clásico del personaje, mientras que el dibujo de Jorge Jiménez le da una identidad visual espectacular.

Uno de los mayores aciertos de Matt Fraction en esta nueva etapa de Batman ha sido recuperar la versión aventurera, ingeniosa y detectivesca que puede enfrentarse a una amenaza enorme en una historia (Killer Croc por ejemplo) y al siguiente número protagonizar una aventura más terrenal.

En estos primeros 12 números, Fraction no intenta reinventar a Bruce Wayne ni crear su propia versión del personaje; al contrario, apuesta por traer de regreso a la versión clásica del personaje con números autoconclusivos, villanos clásicos, situaciones tanto extravagantes como mundanas, aunque también apostando por cabos sueltos para tratar en el futuro. ¿El resultado? Un Batman que se siente, de nuevo, bastante clásico… y uno bastante entretenido.

El arte de Jorge Jiménez es esencial para la historia, pues nos brinda un arte fabuloso. Su Batman es imponente, pero a la vez expresivo, dinámico y, cuando la situación lo requiere, caricaturesco (en el mejor de los sentidos). Ciudad Gótica es colorida, poblada y llena de personalidad, lo que la aleja de las versiones realistas, oscuras y sombrías, brindándole un toque fresco y llamativo a esta serie.

Después de doce números, la historia resulta agradable, pero hasta el momento no hay un camino claro hacia una historia mayor y ésta puede ser la principal debilidad de esta nueva etapa. Por ahora, esta cuarta serie principal de Batman no necesita prometer que cambiará el status quo del personaje, pero si Fraction logra encaminar todos los elementos hacia algo más grande, esta publicación podría pasar de ser solamente entretenida a ser una de las más importantes del Caballero de la Noche.


