José Ángel Bravo Martínez fue atacado a balazos afuera de su domicilio en la región Mixteca; autoridades estatales y federales reforzaron la seguridad en la zona tras el crimen.
La mañana de este sábado fue asesinado José Ángel Bravo Martínez, presidente municipal de San Miguel Amatitlán, luego de ser atacado por un grupo armado cuando se encontraba en las inmediaciones de su domicilio, ubicado en la agencia de Venta Uribe, en la región Mixteca del estado.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), el edil, emanado del Partido Acción Nacional (PAN), recibió varios impactos de arma de fuego alrededor de las 8:00 de la mañana. Aunque familiares solicitaron apoyo de emergencia, el alcalde perdió la vida minutos después debido a la gravedad de las heridas. Hasta el momento no se reportan personas detenidas por estos hechos.
Tras el ataque, la Fiscalía informó que desplegó equipos especializados de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y personal de Servicios Periciales para realizar el procesamiento de la escena, el levantamiento del cuerpo y la recolección de evidencias. Asimismo, en coordinación con corporaciones estatales y federales, se implementó un operativo de búsqueda para localizar a los responsables y cerrar posibles rutas de escape en la zona.

El asesinato ocurre apenas semanas después de que el propio alcalde denunciara haber sido víctima de un acto de violencia. En mayo pasado, Bravo Martínez fue interceptado por sujetos armados mientras transitaba sobre la carretera Huajuapan-Acatlán de Osorio, en territorio poblano. En aquel incidente fue privado momentáneamente de la libertad, despojado de sus pertenencias y posteriormente liberado. Tras ese hecho, el edil había solicitado medidas de protección.
Por su parte, el Comité Directivo Estatal del PAN en Oaxaca condenó el homicidio y exigió una investigación exhaustiva para esclarecer el caso. A través de un pronunciamiento público, el partido calificó el ataque como un atentado contra la paz social, las instituciones democráticas y la voluntad ciudadana expresada en las urnas. Además, demandó que se identifique y sancione tanto a los autores materiales como a los intelectuales del crimen.
Mientras continúan las investigaciones, autoridades estatales mantienen presencia reforzada en la región Mixteca. El asesinato de José Ángel Bravo Martínez se suma a la preocupación por la seguridad de autoridades municipales en distintas regiones del país y reaviva el debate sobre la protección de funcionarios locales frente a la violencia criminal y política que persiste en diversas entidades.
