Juan Apolinar Torales es el último imputado pendiente de juicio por el colapso del Colegio Enrique Rébsamen, donde murieron 26 personas durante el sismo de 2017.
A nueve años del sismo del 19 de septiembre de 2017, el caso del Colegio Enrique Rébsamen llegará a juicio oral. La jueza Fidelina Pérez Miranda, con sede en el Reclusorio Sur, ordenó la apertura del proceso contra Juan Apolinar Torales, Director Responsable de Obra (DRO), señalado por su presunta responsabilidad en la muerte de 26 personas, entre ellas 19 menores de edad.
La Fiscalía de la Ciudad de México solicitará una pena de 270 años de prisión para el imputado, de acuerdo con la acusación integrada en el expediente. Torales es el único procesado que aún no ha sido juzgado por los hechos ocurridos cuando parte de la estructura del colegio colapsó durante el terremoto de magnitud 7.1.

La acusación sostiene que Torales avaló las condiciones de seguridad del inmueble antes del sismo. El 2 de junio de 2017 presentó ante la entonces delegación Tlalpan un Aviso de Visto Bueno de Seguridad y Operación, mediante el cual afirmó que los predios que conformaban el colegio reunían las condiciones necesarias para funcionar.
Días después, el 7 de junio de 2017, presentó otro documento similar, identificado con el folio 1368-5-2017. Con estos trámites, el colegio continuó operando con normalidad y se encontraba ocupado por alumnos, trabajadores y personal educativo cuando ocurrió el terremoto.
El proceso busca determinar la responsabilidad penal del Director Responsable de Obra por los homicidios que se le atribuyen. Con la apertura del juicio oral, el Tribunal de Enjuiciamiento deberá establecer la fecha de la primera audiencia pública, en la que comenzará formalmente una etapa que podría derivar en una de las penas más severas solicitadas por la Fiscalía en un caso relacionado con el sismo de 2017.
