Javier Milei viajó a Perú para respaldar la investidura de Keiko Fujimori e impulsar un bloque regional de derecha alineado con Estados Unidos.
El presidente argentino Javier Milei viajó a Lima con la intención de fortalecer una alianza de gobiernos de derecha en América Latina, tomando como escenario la toma de posesión de Keiko Fujimori. Sin embargo, el ambicioso proyecto de conformar un bloque regional terminó reduciéndose a una fotografía con algunos líderes afines, sin anuncios relevantes ni compromisos políticos concretos. Además, la ausencia de mandatarios como Lula da Silva y la decisión de Claudia Sheinbaum de no enviar representación oficial evidenciaron el limitado alcance diplomático del encuentro.
La gira también quedó envuelta en la controversia por la presencia de la actriz Fátima Florez, expareja del mandatario, cuyo viaje despertó cuestionamientos sobre un posible uso de recursos públicos. Aunque la Casa Rosada aseguró que fue invitada directamente por Fujimori y negó que integrara la delegación oficial o utilizara el avión presidencial, no presentó documentación que respaldara esa versión, alimentando las dudas sobre la transparencia del desplazamiento.
Durante su reunión privada con la presidenta peruana, Milei elogió a Fujimori y reiteró su interés por estrechar la cooperación bilateral. Paralelamente, el mandatario argentino busca impulsar un bloque de gobiernos conservadores alineado con la estrategia geopolítica de Washington y del secretario de Estado Marco Rubio. No obstante, analistas consideran que ese proyecto enfrenta importantes obstáculos, debido a que varios países de la región mantienen fuertes vínculos económicos con China y no están dispuestos a subordinar plenamente su política exterior a los intereses de Estados Unidos.
Lejos de consolidar el liderazgo regional que buscaba proyectar, la visita dejó la imagen de una apuesta política con más simbolismo que resultados, acompañada de cuestionamientos sobre sus prioridades diplomáticas y el manejo de recursos durante la gira. Pese a ello, Milei continuará respaldando a figuras de la derecha continental, con próximas escalas en eventos vinculados a Jair Bolsonaro y al político colombiano Abelardo de la Espriella, insistiendo en una estrategia cuya viabilidad sigue siendo objeto de fuertes críticas.

