La Armada de México recibió reconocimiento por sus capacidades operativas y acordó ampliar la cooperación con Estados Unidos en seguridad marítima, rescate, ciberseguridad y combate a la pesca ilegal.
La cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad marítima dio un nuevo paso adelante. El secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, sostuvo una serie de reuniones de alto nivel en Washington con mandos de la Armada y la Guardia Costera estadounidense para fortalecer acciones conjuntas contra la delincuencia organizada transnacional, la pesca ilegal y otras amenazas que impactan la seguridad regional.
Durante tres días de trabajo, del 3 al 5 de junio, el titular de la Secretaría de Marina (Semar) dialogó con los almirantes James W. Kilby y Kevin E. Lunday, encuentros que, según la institución naval mexicana, consolidan una relación bilateral basada en el respeto a la soberanía, la cooperación sin subordinación, la responsabilidad compartida y la confianza mutua. La dependencia destacó que el espacio marítimo se ha convertido en uno de los ámbitos más sólidos y efectivos de la relación entre ambas naciones.
Como parte de la agenda, ambas delegaciones reafirmaron su compromiso para enfrentar amenazas comunes, proteger rutas estratégicas de comercio y fortalecer la vigilancia en mares y costas. Autoridades estadounidenses reconocieron el nivel operativo de la Armada de México, particularmente el modelo de trinomio naval —integrado por buque, helicóptero y patrulla interceptora— así como la incorporación de tecnologías no tripuladas que han mejorado las tareas de monitoreo, reconocimiento e identificación de objetivos marítimos.
Uno de los temas centrales fue el fortalecimiento de la Iniciativa de Seguridad y Protección Marítima para América del Norte (NAMSI), mecanismo trilateral que desde 2008 coordina acciones para combatir actividades ilícitas en el entorno marítimo. Morales Ángeles subrayó la importancia de mantener la cooperación estratégica sin comprometer la jurisdicción y el control soberano de las aguas nacionales.
En materia ambiental, México reiteró su compromiso con la protección de especies marinas y el combate a la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, especialmente en zonas sensibles como el Golfo de California y el Golfo de México. Además, ambos países acordaron reactivar los ejercicios binacionales de búsqueda y rescate marítimo SAREX, incrementar la capacitación especializada y fortalecer la interoperabilidad entre instituciones para responder con mayor eficacia ante emergencias.
La reunión también permitió avanzar en temas de ciberseguridad, protección de infraestructura portuaria, cooperación académica y ejercicios multinacionales, además de impulsar la implementación del sistema tecnológico SAROPS 4.5, diseñado para optimizar las operaciones de búsqueda y rescate. Con ello, México y Estados Unidos profundizan una colaboración estratégica que busca fortalecer la seguridad regional y enfrentar de manera coordinada los desafíos del entorno marítimo.
