Por: Frank Alvarado
Dr. Wagner Jr. celebró 40 años de trayectoria con una función llena en la Arena López Mateos, protagonizando un intenso duelo estelar junto a Galeno del Mal ante L.A. Park y Texano Jr., que combinó homenaje y rivalidad característica de la lucha libre mexicana.
El ídolo de la lucha libre mexicana, “Dr. Wagner Jr.”, festejó sus 40 años de trayectoria en la mítica Arena López Mateos de Tlalnepantla de Baz, Estado de México. Un duelo estelar donde, junto a su hijo “Galeno del Mal”, se enfrentó a “Texano Jr.” y a su ya viejo conocido “L.A. Park”.

Esto como parte de la gira en donde festeja su trayectoria como luchador profesional, iniciada en 1986. En este caso, con una arena llena y con una cartelera previa que contó con integrantes del legado Wagner, el respetable pudo ver a todo color a “Silver King Jr.” e “Hijo de Silver King”, junto a “Pierroth Jr.”, luchar contra “Chessman” y los integrantes de La Real Familia: “Hijo de L.A. Park” y “L.A. Park Jr.”, siendo estos últimos quienes se llevaron la victoria después de un enfrentamiento que hizo al público gritar: “¡Esto es lucha!”.
Durante la velada, se hizo presente “Rossy Moreno”, reconocida luchadora profesional mexicana, que en su haber tiene distintos campeonatos y un matrimonio con “Wagner”, con quien tuvo de hijos a “Hijo de Dr. Wagner Jr.” y “Galeno del Mal”, ambos jóvenes destacados de la lucha mexicana.


La excampeona fue la encargada de otorgarle un reconocimiento al festejado, junto a directivos de “Lucha Libre Store” y “Alianza Universal de Lucha Libre”. “Dr. Wagner” agradeció levantando sus regalos, con los ojos llorosos ante una Arena López Mateos que coreaba su nombre.

En cuanto al plato fuerte, “Dr. Wagner Jr.” salió portando su querida máscara tricolor, acompañado de la máscara morada de su hijo, “Galeno del Mal”, para enfrentar al también aclamado “L.A. Park”, quien en esta ocasión portó un esqueleto azul e hizo dueto con “Texano Jr.”. Ante esto, la afición, dividida, lanzó gritos en favor de ambos bandos.


“En mi casa y con mi gente, se me respeta”, gritó “Wagner”, quien se quitó la máscara antes de iniciar el encuentro, como lo hace en cada combate después de perder el derecho al anonimato de la máscara ante Psycho Clown en 2017. Ante esto, “L.A. Park”, con su característico tono provocador, dijo: “Si no hubieras perdido la máscara, serías un monstruo”.
Sin importar que fuera una noche de celebración para el susodicho, “Don Linkin Park”, como de cariño le suele llamar el público, tomó el micrófono para reclamar al festejado y a sus fans: “En Facebook lo critican y aquí están celebrándolo”; y “tú, Wagner, en vez de decirme que un duelo de máscara contra máscara, te fuiste para allá no sé con quién”, para después rematar con su icónico: “¡Y antes de que apaguen el micrófono, chinguen a su madre todos!”.

El “Dr.”, después de recordar la memoria de su padre, el primer “Dr. Wagner”, habló con dolo de su máscara; sin embargo, rescató el apoyo del público con su reconocido “bien, bien, bien, bien” endemoniado, y pidió la respuesta de la afición gritando: “¡Arriba los wagnermaníacos!”, a lo que el público respondió con entusiasmo.



Ya en la lucha, ambos bandos se dieron con todo, incluso llegando a las gradas, donde, en medio del público, se golpearon con vasos de cerveza y hasta con un tambo de basura del recinto. No faltaron los cinturonazos y sillazos de “L.A. Park”, donde hasta el réferi salió descontado. Un duelo de leyendas y herederos que culminó con la dinastía Wagner como vencedora, con un “Dr. Wagner Jr.” ensangrentado del rostro agradeciendo al público, mientras “L.A. Park” le dio con palabras su aprecio.
Una lucha, tras la que “Wagner” agradeció a la Arena López Mateos y a su público que siempre lo han recibido con fervor. Un festejo por los 40 años de una leyenda que, con su personalidad y estilo de duelo, marcó la lucha libre mexicana.


