Un proyecto que se presenta como “liberal” reúne a exfuncionarios ligados a negligencia judicial, presunto enriquecimiento ilícito y represión policial, sin transparentar el origen de sus recursos.
El lanzamiento de La Aurora no solo marca la irrupción de un nuevo frente mediático de la derecha, sino la reagrupación de perfiles emblemáticos del viejo régimen con historiales marcados por la opacidad, el escándalo y la impunidad. Bajo el discurso de la “defensa de la libertad de expresión”, el medio se perfila como una plataforma de reposicionamiento político para figuras vinculadas al PRIAN, en abierta confrontación con la Cuarta Transformación.
Uno de los nombres centrales es Alberto Bazbaz Sacal, cuya gestión como procurador del Estado de México quedó marcada por el Caso Paulette. En 2010, tras nueve días de búsqueda, el cuerpo de la menor fue hallado en su propia habitación, pese a que peritos y medios ya habían inspeccionado el lugar. Bazbaz reconoció la alteración de la escena del crimen y, aunque cerró el caso como “accidente”, enfrentó denuncias por omisión y negligencia, lo que derivó en su renuncia. Aun así, el grupo político de Enrique Peña Nieto lo rescató para encabezar la UIF y el CISEN, consolidando una carrera sostenida por el poder, no por resultados.
A este bloque se suma Roberto Gil Zuarth, operador del calderonismo con un expediente financiero bajo sospecha. En 2021, la UIF turnó a la Fiscalía Anticorrupción información sobre depósitos y retiros millonarios sin justificar, además de gastos exorbitantes. Su historial incluye una condena penal en España por agresión a policías en Barcelona, episodio que intentó minimizarse desde instancias diplomáticas.
Completa el cuadro Alberto Capella Ibarra, exjefe policial señalado por presunto desvío de recursos del Fortaseg y por encabezar la represión contra una protesta feminista en Cancún en 2020, hecho que lo obligó a dejar el cargo. Denuncias ante la ASF y la FGR apuntan a cursos de capacitación pagados y nunca realizados.
Con estos perfiles, La Aurora se configura menos como un ejercicio periodístico y más como un cuartel de reciclaje político, donde la derecha intenta rearmarse mediáticamente sin rendir cuentas sobre financiamiento ni responsabilidades pasadas.
La derecha tiene nuevo búnker: La Aurora, un medio de comunicación respaldado por el PRIAN, EPN, Aurelio Nuño, Lía Limón, Ernesto Cordero y Pablo Hiriart.
Por Martha Rojas
Aurelio Nuño, exsecretario de Educación de Enrique Peña Nieto, intenta regresar al ámbito público. El priísta ha reaparecido de la mano del “Movimiento de Independencia”, que se describe así mismo como un “espacio para repensar el liberalismo del siglo XXI”.
Se trata de una plataforma de derecha que tendrá su propio medio de comunicación: “La Aurora”. Esta publicación será dirigida por Pablo Hiriart, uno de los comunicadores que más beligerancia ha mostrado contra la Cuarta Transformación y quien, curiosamente, fue uno de los personajes más beneficiados durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Bajo el pretexto de “defender la libertad de expresión”, el viejo PRIAN ha vuelto a la carga con un nombre distinto: “La Aurora”.
Sin embargo, este “medio de comunicación multiplataforma”, reúne a los mismos políticos, comentócratas y comunicadores que fueron beneficiados durante los sexenios del PRI y el PAN.
Recordemos que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, su gobierno dilapidó más de 60 mil millones de pesos en publicidad. Y esa cantidad, desde luego, no incluía las fastuosas giras internacionales, las costosas comidas y los cuantiosos regalos que estos informadores recibían, a manos llenas, de parte del gobierno de EPN.
Es importante destacar que, en julio de 2023, fue el expresidente Andrés Manuel López Obrador quien dio a conocer una lista en la que figuraban varios de los comunicadores que se beneficiaron económicamente de los jugosos contratos de publicidad que el gobierno priísta les obsequiaba.
Y justo entre ellos se encontraba Pablo Hiriart, quien ahora ha sido designado como director editorial de La Aurora de México.
Hiriart, a quien algunas personas del ámbito periodístico han apodado “el gánster del periodismo”, intenta reinventarse para dejar de ser un simple columnista y pasar, nuevamente, a ser director de un medio, un puesto que ha ocupado en distintos momentos, pero con la misma ideología. Primero como director de la ya extinta Notimex, luego en El Nacional, La Crónica, La Razón y más recientemente, en El Financiero. Todas trincheras de derecha y desde las cuales ha manifestado su abierto rechazo a la izquierda mexicana y, en consecuencia, ha elogiado a la derecha y la ultraderecha e incluso a personajes tan deleznables como Javier Milei o María Corina Machado.
Pablo regresa de la mano de Julián Andrade, columnista de La Razón, como subdirector editorial; Yoab Samaniego Behar, un periodista de gastronomía que emanó de las filas de Tv Azteca, y Nancy Escobar, exdirectora de Divulgación de Acciones de Gobierno en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
Por si fuera poco, el nuevo medio multiplataforma, es respaldado por el exsecretario de educación de Enrique Peña Nieto, Aurelio Nuño Mayer.
De hecho, el político priísta publicó un video en X en el que no sólo avala el nacimiento del nuevo medio, sino que presume que estará “acompañado de un movimiento de Independencia”.
Sin explicar claramente quién encabezará ni quiénes integrarán ese movimiento, Nuño asegura que hará convocatorias semanales para que quienes estén contra el “populismo e imperialismo” se unan.
No está claro si se trata de una nueva formación política, o si la mano de Enrique Peña Nieto, desde las sombras, es la que intentará movilizar a la población con fines de descarrilar a la 4T y allanar el camino a los candidatos del PRIAN.
Fuentes cercanas a LosReporteros Mx, nos aseguran que es el propio Aurelio Nuño, junto a un puñado de políticos originarios de Atlacomulco, como Eruviel Ávila, y el polémico empresario Ricardo Salinas Pliego, quienes están detrás del financiamiento de este nuevo medio de comunicación.
Ahora bien, “La Aurora” no sólo tiene como objetivo desestabilizar al morenismo a golpe de titulares, sino allanar el camino para una posible elección presidencial de Aurelio Nuño.
Sin proporcionar, como la Ley lo estipula, el nombre del propietario, en su directorio, el nuevo medio de derecha solo dice, de manera parca, que su licencia está en trámite.
Pese a ello, “La Aurora” ya ha lanzado parte de su artillería publicando columnas de la panista Lía Limón, el exsecretario de Hacienda de Felipe Calderón, Ernesto Cordero, y, obviamente, el propio Pablo Hiriart.
En total, el medio reunirá a 50 informadores que Hiriart asegura no están contratados, sino que hacen una “labor solidaria”.
Un medio cuyos recursos económicos son de procedencia desconocida. La pregunta es: ¿Quién o quiénes pagan la identidad gráfica, el servidor web y la nómina de empleados y colaboradores que participan en este medio de derecha?